Las mujeres que revolucionan al vino

Las mujeres que revolucionan al vino

Todos los 3 de junio, el mundo del vino festeja este día. Las mujeres cada vez se destacan más y nosotros honramos su día con cinco elegidas.

Federico Lancia

Federico Lancia

Federico Lancia

Todos los 3 de junio se celebra el día internacional del sommelier, una figura que ha ganado mucha relevancia en los últimos años en la Argentina y que tiene enorme valor a la hora de comunicar las distintas etiquetas que integran el mercado de vinos

Para aquellos que todavía no saben muy bien de qué hablamos, un sommelier es la persona que se ocupa de todo lo que llega a la mesa de un restaurante que no fue elaborado en la cocina. 

Yo digo una cosa. Se ocupan de hacer que tu experiencia en un restaurante sea perfecta. Son los maestros de la hospitalidad. 

Para honrar este día, hemos hecho foco en cinco mujeres sommeliers que tienen diferentes perfiles y que muestran cómo se puede trabajar desde distintos aspectos el vino argentino. Aquí se las presentamos. 

Eugenia Muzaber - Sommelier comunicadora

Eugenia junto a Mauricio Macri.

Estudió en Buenos Aires y fue la sommelier de Mauricio Macri. Allí tuvo un Club de Vinos, en lo que destacaba por armar grandes recomendaciones de etiquetas de alta gama. Hoy es la conductora de Estricta en Canal 7 Mendoza y está elaborando su propio vino, junto a su hermano y un socio. 

Marcia Sartor - Head Sommelier de Park Hyatt Mendoza

Marcia es Head Sommelier de Park Hyatt.

Se recibió en Liceo Agrícola de Bachiller enóloga y agraria y estudió artes visuales en la Universidad Nacional de Cuyo. Durante un tiempo trabajó en Reino Unido en una cadena de restaurantes, estudió sommellerie en la Escuela Argentina de Sommeliers, recibida con mejor promedio, que le permitió acceder a una beca con Catena Zapata. Entro a Park Hyatt en Diciembre de 2019 y hoy es Head Sommelier. 

Eugenia Loria - Sommelier EAS, Ceibo y Santa y Pecador

Eugenia tiene su propio restaurante.

Es una de las referencias de Mendoza, es propietaria de Ceibo Restaurante y el bar Santa y Pecador. Es mendocina, certificada Sommelier Court of Master, Secretaria Asociación Argentina de Sommeliers (AAS) y Docente EAS.

Carolina Díaz Martini - Sommelier Antigal

Carolina está al frente de Turismo de Antigal.

Sommelier egresada de La Escuela Argentina de Sommelier, tiene 33 años y trabaja en Antigal Winery (Maipú) desde 2018. También es la responsable de desarrollar el Area de Turismo de la bodega, por lo cual se encuentra al frente del Area de Turismo y Hospitalidad de dicho emprendimiento.

Paula Campanello - Sommelier Casa El Enemigo Chachingo

Paula es joven y con gran experiencia en el mundo del vino.

Tiene 27 años, es de Mendoza y desde los 20 trabaja como sommelier. Empezó en el restaurante 1884, en bodega Escorihuela, en dónde estuvo hasta el año 2020. En plena pandemia, luego de las restricciones, comenzó a trabajar como sommelier en Casa el Enemigo, en Maipú.

¿Qué les sedujo de la sommellerie?

Eugenia Muzaber: El mundo del vino, es muy amplio y de mucha cultura. 

Marcia Sartor: me sedujo que sea un mundo que abarque tanto conocimiento. Se habla de cultural de un pueblo, de historia, de arte, de técnica, procedimientos, leyes, super vasto, y todo a través de productos.

Eugenia Loria: Comencé en gastronomía hace muchos años, tuve mis pasos por algunas cafeterías, un hotel, restaurantes, siempre de camarera y con mucha vocación de servicio. El vino llegó junto con los restaurantes, junto con la venta del producto. Una sabe perfectamente cómo sugerir un plato, a su vez, el vino era el desafío. Me sedujo la profesión desde ese punto, capacitarme, estudiar y poder aplicar mis conocimientos para brindar una experiencia completa fue mi meta.

Carolina Díaz Martini: Yo comencé estudiando Enología porque siempre me atrajo este maravilloso mundo del vino. Desde chica supe que quería trabajar en una bodega. Luego, me di cuenta de que lo que me gustaba realmente era la comunicación y la interacción con el consumidor. Por eso, cuando vi cartelería de la EAS ofreciendo la carrera, no dudé en inscribirme. Me encanta el servicio y ese "mimo" que necesita cada botella, independientemente del estilo de vino que sea. Todos merecen el mismo cuidado y la misma responsabilidad a la hora de la comunicación.

Paula Campanello: Cuando tenía 19 años entre a trabajar a un restaurante muy bonito con una carta muy larga de vinos que al principio no entendía. A mí siempre me gustó la comida y cocinar, pero todo el mundo de los vinos era algo nuevo para mí, y a medida que fui aprendiendo, mi puerta de entrada fue amar, comer, cocinar y luego sentir que el vino, cerraba, potenciaba y le daba complejidad a mis experiencias culinarias.  Gracias a estar estudiando me ofrecieron ayudar en el servicio de vino y mantenimiento de la cava del restaurante y mi amor por la profesión se fue consolidando y creciendo hasta el día de hoy.

Hoy el consumidor ¿Valora más al sommelier?

Eugenia Muzaber: Sin dudas, sobre todo en Buenos Aires. Donde no hay cultura de vino siempre se requiere más ayuda a la hora de consumir. En mi caso me sirvió para vender, me dedico más a comercializar. 

Marcia Sartor: en cierto modo sí, más allá de a veces sentirse pretenciosos cuando piden hablar con el sommelier, es nuestra tarea el hacerles entender que estamos para optimizar su tiempo y disfrute.

Eugenia Loria: cada vez más y más. Se siente bien cuando el cliente escucha tus recomendaciones. Hoy el cliente sabe, conoce y investiga muchísimo. Es un desafío constante el que se nos presenta y en buena hora.

Carolina Díaz Martini: Sí; cuando empecé a estudiar la carrera tenía que explicar el rol del sommelier… ¡hasta a mi familia! Hoy se valora muchísimo que los restaurantes y bodegas cuenten con un sommelier que pueda orientar al consumidor sobre qué tipo de vino es el más adecuado, no sólo para el maridaje, sino también para el gusto de cada uno.

Paula Campanello: Depende el consumidor, hay personas que siempre están dispuesta a entregarse por completo a la recomendación, explicación y prueba de productos que no conocen, y creo que en este momento es la gran mayoría, lo cual me encanta porque amo sorprender a la gente y consolidar la idea de que la experiencia guiada por un sommelier que sabe captar al cliente y lo que le gusta. Más allá de eso, siempre existe esa porción de gente que no le gusta salir de su zona de confort, ni aprender o que no le parece tan interesante el servicio que un sommelier ofrece, pero cada vez son menos.

¿Hay más lugar para las mujeres en el mundo del vino?

Eugenia Muzaber: Hay el mismo lugar que para hombres y mujeres. Una se lo tiene que ganar. Por su talento y trabajo. No por su género. 

Marcia Sartor: el lugar está, debemos focalizarnos ahora, en visibilizar. 

Eugenia Loria: Si. La mujer se hace presente en los diferentes ámbitos relacionados con el vino, cada vez hay más enólogas, agrónomas, sommeliers, vendimiadoras, mujeres con cargos relacionados en ventas , en gerenciamiento, en marketing, y demás. 

Carolina Díaz Martini: Sin duda. Cada vez es más común que en las bodegas y en la sommellerie hayan mujeres trabajando.

Paula Campanello: La separación de géneros dentro de la gastronomía está mucho menos marcada que cuando empecé, eso está acompañado obviamente por procesos sociales mucho más grandes que por suerte se están dando globalmente. Antes me era difícil llegar a cierto tipo de consumidor que no confiaba en mí opinión o recomendación (en general, varones adultos de más de 40/50 años, tomadores de vino). Ahora siento que además de que la gente ha cambiado su pensamiento en general, el sommelier está más consolidado como figura dentro de la gastronomía, por lo tanto la gente confía y se entrega más que antes a recibir recomendación de vinos de una chica. Y es mas, en este momento tal vez el 70% de mis colegas sommeliers son mujeres.

¿Es real eso de la mayor sensibilidad en las mujeres?

Eugenia Muzaber: En mi caso no. 

Marcia Sartor: si hay una mayor sensibilidad, pero siempre debe ir acompañada de práctica y disciplina, sino queda en la nada.

Eugenia Loria: No considero a la sensibilidad como género sino que tiene que ver con el desarrollo de ciertas capacidades que cada persona posee. 

Carolina Díaz Martini: Sí; creo que las mujeres tenemos mayor sensibilidad en todos los aspectos… (risas).

Paula Campanello: en general se dice que si, pero personalmente creo que la sensibilidad es algo esencial en el trabajo del sommelier y que tanto varones como mujeres la tenemos. Es trabajo de cada uno reforzarla, trabajarla y afinarla con el tiempo.
Todo depende de cuánto practiques.

Si tuvieras que llevarte un varietal a la luna ¿cuál te llevarías? 

Eugenia Muzaber: Pregunta difícil… pero sin duda.. Malbec.

Marcia Sartor: en el primero que pensé cuando escuché tu pregunta, fue Pinot Noir, así que con ese me quedo.

Eugenia Loria: Un fresco y elegante Pinot Noir.

Carolina Díaz Martini: Como mendocina, debería decir un Malbec; pero como consumidora elijo nuestro Aduentus Cabernet Franc.

Paula Campanello: Primero me gustaría aclarar que si yo me fuera a la luna y tuviera que llevar un solo varietal, sería el momento más triste de mi vida, pensar en tomar lo mismo para siempre. Pero llegado el momento me iría con un buen pinot noir debajo del brazo, algo que no necesita el soporte de una comida para ser disfrutado y con la delicadeza para ser tomado en cualquier momento o situación. Ahora, si me dijeran "tenés que elegir una botella de vino para a dejar en la luna para siempre ahi", elegiría el Malbec obvio, y que la gente de todo el mundo cuando quiera saber o hablar de ese vino solitario que llegó a la luna digan: Mendoza.

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