Stranger Things en el mundo del vino

Stranger Things en el mundo del vino

En el vino suceden cosas extraordinarias, difíciles de explicar. Vamos a repasar algunas.

Federico Lancia

Federico Lancia

Federico Lancia

Claramente siempre va a aparecer algún sabelotodo que tiene una explicación para hechos sobrenaturales. Pero esto es complicado de describir, o por lo menos de entender. 

Cuestiones que, en primera instancia, parecerían simples. Pero no lo son. Son raras. 

Todo comienza con casos extraños. No es para común que en el lugar de producción, el vino salga más caro que en los centros de consumo. Bueno, eso si sucede aquí en la Argentina. Y la inflación es la misma para los dos lugares. Y sucede. Extraño. 

La cara de los visitantes cuando llegan a la mayoría de las bodegas (no quiero decir todas) y ven los precios, la recomiendo. Es para verla. Un desconcierto brutal. Claro, pasa casi siempre con el turismo nacional. 

Aunque a los turistas internacionales también le resulta un caso supernatural. No pueden comprender cómo un vino de esa calidad está a ese precio regalado. Un hecho difícil de explicar. 

Una dimensión alternativa

Lo que no se comunica, no se sabe, dice el enunciado. Y las bodegas siempre andan en esa estratósfera de egocentrismo y con productos de lujo, casi anulando o negando la existencia de otros productos, que son al final del día aquellos que les permite subirse a ese tren de las nubes. 

Entonces se crea una dimensión desconocida por la mayoría de los consumidores, donde acceden algunos pocos. 

Y allí claramente está todo lo mejor, lo más importante, lo mejor calificado, el producto más exclusivo. O por lo menos es lo que dicen dentro de esa dimensión. Entonces, casi que por carácter transitivo, el que anda por la dimensión natural, piensa que de eso no hay nada allí. 

Poderes especiales

Probablemente si le preguntamos a una serie de consumidores, ya con cierto recorrido en el mundo del vino, qué diferencia un buen vino de un gran vino, la respuesta vaya por el mismo lugar. 

Al final, lo que destaca a un gran vino, es su historia, su lugar concreto, el carácter irrepetible que tiene frente a esa misma botella de otro año y por supuesto frente a las demás bebidas del mercado. 

Bueno, en esta dimensión argentina las cosas no son tan simples. Y resulta que el vino, en ocasiones, dependerá de la persona que lo hace. Son una especie de gente con poderes especiales que por donde pasan ellos, la cuestión mágicamente mejora. Escalofriante. 

Desafiando la gravedad

Y en este mundo paralelo, hay hasta quienes se atreven a desafiar la gravedad. Literalmente están por encima tuyo y desde allí te miran. Muchos dicen que si te quedas un rato en esta dimensión podés empezar con la metamorfosis y comenzar a mirar desde allí arriba.

Claro que los que llegan de afuera están desconcertados y la mayoría huye despavorido. Pero algunos se quedan. 

La verdad es que si entras, son más los que vuelan, que los que están con los pies en la tierra. 

Por lo cual, aún tenemos hechos inexplicables que dificultan el vínculo con los consumidores. Cosas extrañas que suceden en un mundo que debería ser más simple. 

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