El día que Marilyn Monroe rompió el protocolo de la realeza británica

El día que Marilyn Monroe rompió el protocolo de la realeza británica

Marilyn Monroe rompió no una sino dos reglas protocolares al conocer a la reina Isabel II. Descubramos qué pasó aquel histórico día en uno de los encuentros más esperados del mundo del espectáculo.

MDZ Estilo

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El encuentro entre la reina Isabel II y Marilyn Monroe iba a suceder en algún momento ya que eran dos de las mujeres más poderosas y populares de su época. Sin dejar de mencionar que tenían la misma edad, lo que hacía que de alguna u otra manera coincidieran en varios puntos. 

En octubre de 1956 se realizó el Royal Command Performance en el Teatro Empire de Londres al que fueron invitadas muchas estrellas del momento y grandes figuras. Los organizadores se encargaron de que todas las artistas estuvieran informadas sobre el código de vestimenta a seguir para encontrarse con la realeza, donde, por supuesto, los vestidos ceñidos al cuerpo y con escote quedaban excluidos; aunque parece que no todos acataron las órdenes.

El día que la reina Isabel II y Marilyn Monroe se conocieron

Marilyn Monroe, quien asistió con su esposo de ese momento Arthur Miller, apareció en la alfombra roja con una gran capa que cubría todo su cuerpo por completo, pero cuando llegó al interior del teatro la actriz corrió su abrigo y reveló el espectacular vestido que llevaba debajo para luego subir las escaleras y esperar a encontrarse con la reina Isabel II.

La prenda estaba confeccionada en lamé dorado, súper ceñido al cuerpo, y tenía tirantes finos y un escote que dejaba todo su busto expuesto. Este contrastaba con el vestido negro y elegante que la reina había elegido para la ocasión.

Marilyn Monroe junto a su esposo Arthur Miller. | Fuente: YouTube - N+

Lo sorprendente de esta situación es que su majestad no hizo hincapié en ningún momento en la actitud de Marilyn por haber elegido ese vestido, y solo le comentó a un amigo que le daba pena porque sintió que se encontraba tan nerviosa al momento del encuentro que ya se había quitado todo el lápiz labial con la lengua.

La prenda dorada de Marilyn Monroe sin dudas se robó la atención del encuentro, aunque hubo otro gran error que la celebridad cometió. Al saludar a la reina Isabel II la tomó de su mano y realizó una reverencia, saludo que es exclusivamente para los príncipes. La monarca lo tomó con mucho humor y esbozó una leve sonrisa.

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