Por qué casi todas las botellas de vinos son de 750 cm³

Por qué casi todas las botellas de vinos son de 750 cm³

Durante años este formato lleva el papel hegemónico dentro del mundo del vino. Te contamos en esta nota las razones y por qué es raro encontrar vinos en otras botellas.

Federico Lancia

Federico Lancia

Lo primero que hay que decir es que existen muchos tamaños de botellas para vinos: por lo menos más de 10, de las conocidas como tipo “Bordeaux”. Un modelo de botella que es cilíndrica, alta y de hombros anchos, que pueden albergar desde los 187 cl hasta 30 litros. Aunque, sin lugar a dudas, la botella predominante es de 750 cl.

Ahora... ¿cómo logró transformarse en la botella que más se utiliza?

La respuesta no es unánime, sino que responde a la conjunción de varios factores.

Se trata de la botella más usada.

Entender la historia

Se sabe que hace miles de años, el recipiente más común eran pellejos de animales u objetos de barro. En el siglo XV a. C., aparecen por primera vez, en las costas del Líbano y Siria, las ánforas de arcilla.

Luego, cuando los romanos lograron desembarcar en Galia, descubrieron que éstos usaban barricas de madera de roble para guardar cerveza y rápidamente aprendieron, para guardar el vino en estos famosos recipientes. 

Los fenicios inventaron el soplado de vidrio y a partir de allí, la producción de contenedores cerrados.

Hegemonía de la botella

Este formato, como hegemónico, es relativamente reciente. En los años 70 se estableció una medida en varios países. Precisamente en 1975, la legislación europea sobre envases (Directiva 75/106, posteriormente reemplazada por futuras Directivas) declaró que el vino sólo podía venderse si estaba envasado en ciertas medidas, estableciendo el rango situado entre 50 cl y 1 litro el formato de 75 cl era el único permitido. Luego, Estados Unidos se sumó a esta legislación.

También en lo que se conoció como la Ley Seca en Estados Unidos, se estableció que las bebidas fueran vendidas en botellas, reemplazando el antiguo barril. Además ayudaba al gobierno a poder establecer valores impositivos para dichos envases. Y por supuesto, un aval a los consumidores que se aseguran que compraban la medida estandarizada. 

Hay también una cuestión que marca el interés de este tipo de envases para clientes y productores. 75 cl. es la cantidad exacta de vino para servir seis vasos (125 ml.)

No todo es lo mismo

Dentro de los aspectos sensoriales que pueden aparecer a la hora de disfrutar un vino, el recipiente es más importante de lo que se cree. Es sabido, que las botellas Magnum (1,5 litros) tienen una capacidad mejorada para un envejecimiento del vino más lento y correcto, gracias a este mayor tamaño. Por eso, a mayor volumen de vino en una botella, más lento es el envejecimiento del mismo

De esta manera, el tamaño de 75 cl sería bastante exitoso para poder hacer que un vino se exprese mucho mejor.  El proceso de evolución de un vino en estos envases, hace que el líquido muestre sus características aromáticas y gustativas de una manera estándar y bastante correcta. 

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