De la arquitectura al ilusionismo: el mago que sorprende en Instagram y en los eventos post pandemia

De la arquitectura al ilusionismo: el mago que sorprende en Instagram y en los eventos post pandemia

Agustín Saitta había dejado de hacer magia, pero la irrupción del coronavirus en el mundo le hizo replantearse facetas de su vida y retomó esa pasión. Innovó gracias a internet y la comunicación virtual. Ahora va por más y propone un original servicio. La historia de un chico que no se queda quieto.

Federico Croce

Federico Croce

Agustín Saitta se enamoró de la magia antes de cumplir 20 años. Cuando uno le pregunta cómo surgió esta vocación tan inusual -seamos sinceros: ¿cuántos piensan seriamente en hacerse mago como profesión de vida?- siempre cuenta que fue en un viaje de vacaciones adolescentes. Caminando por una peatonal de un balneario del Atlántico, vio a un mago bastante malo, pero que le llamó la atención la forma en que hacía desaparecer un pañuelo.

"Me obsesioné. Me quedé horas mirándolo, tratando de descubrir cómo lo hacía, y en un punto me fascinó. Después de tanto mirar me di cuenta de lo que hacía, le dije que lo había descubierto, le compré el pañuelo y corriendo fi a hacer el truco para mis amigos", relata.

"Allí se despertó esta pasión por la magia y me formé, me posicioné, y desde 2008 en adelante trabajé mucho en Mendoza. Pero algo se cortó en el 2017. No sé bien qué pasó... o sí se: mi otro trabajo me complicaba -soy arquitecto, y las labores me demandaban mucho tiempo-, además me casé y el tema de la magia hace que vos tengas que trabajar cuando otros descansan, pasan tiempo con su familia, o aprovechan los momentos de ocio".

Sin embargo, a los 15 días de la irrupción de la pandemia, Agustín encontró revisando viejas cajas sus objetos de magia, y en el 2020 todo ese mundo renació. "Entendí que uno tiene que hacer lo que le gusta, que hay que tratar de lograr que eso que te da tanto placer no se vaya de tu vida, sino conciliarlo con ella".

Agustín, un entusiasta nato.

Sin dejar su otro trabajo tuvo una primera idea: además de volver a formarse y a aggiornarse a todo lo nuevo en cuanto al mundo de la magia, "prenderse" al mundo virtual y a través de Zoom, Instagram, Meet y otras plataformas comenzar a hacer shows. "Esto se me ocurrió porque empecé a tomar clases de magia por Zoom, en un curso muy bueno. Me dije: 'si unos pueden dar clases, otros pueden hacer un show de magia', y le di para adelante", explica. Te mostramos un ejemplo, a continuación, de un truco en segundos que atrapa a los espectadores:   

Un emprendedor nato

"Luego de unas primeras experiencias muy buenas con Zoom, que fueron 'a la gorra' y cada participante aportaba lo que quería y podía; abrí mi cuenta de Instagram para mostrar mi trabajo y así volver a esto que me produce tanta pasión", dice entusiasmado el mago mendocino.

"Hay varios tipos de magia: la magia de salón, que es la que conoce todo el mundo -la del mago con corbatita maletín, micrófono y pañuelitos de colores- que se relaciona mucho con la magia infantil", nos explica Saitta. "Por otra parte tenés la magia de recepción o de restorán y bar; que es mesa por mesa, donde uno se acerca y hace un par de juegos. En este caso yo lo que hago es siempre consultar a los mozos y que ellos antes hagan un testeo por mesa; porque algunos quieren intimidad y considero que pueden sentirse invadidos... además no está nada bueno rebotar, que te digan que no".

Un evento social post pandemia y con magia.

"A mí la magia que más me gusta hacer es la 'magia de cerca'. Es un estilo muy poco conocido en Argentina. En este caso, la persona debe estar, como más lejos, a tres metros o menos -bueno, hoy por supuesto no puede estar más cerca del metro y medio, por obvias razones, salvo que haya testeos y tapabocas-. Una de sus características más salientes es que se utilizan elementos finos: es una magia sutil, delicada, gourmet. La idea incluso es hacer el truco con la persona protagonista del mismo sentada al lado, que hoy podemos hacer con barbijos".

"Se trata de una clase de magia muy fuerte, porque no es la magia de grandes ilusiones, tipo 'corto a alguien al medio' o hago aparecer una paloma; sino con elementos como cartas, monedas, y objetos que el mago manipula a 30 centímetros del espectador, la persona que participa de la situación. Y es muy divertido porque la resolución del truco te vuela la cabeza", dice entusiasmado Saitta.

Magia diferente

Hay una realidad: quienes trabajan en el mundo que tiene que ver con la organización de reuniones sociales, eventos empresariales, ágapes, etc. siempre están buscando la novedad: aquel momento que haga diferente a su convite y que lo vuelva perdurable en la memoria del invitado. Y teniendo en cuenta esto, Agustín Saitta avanzó en consecuencia. 

Comensales intrigados: ¡todos quieren adivinar el truco!

"Realmente como mi objetivo era especializarme y destacarme en este tipo de magia, comencé a pensar en dónde hacerla y cómo presentarla. Lo cierto es que en general cuando te contratan para una casa o un cumpleaños, la gente espera al típico mago. Entonces empecé a armar la rutina y a proponerla en los eventos empresariales que me contrataban, de 12, 15 personas".

"Un día se me 'prendió la lamparita': Mendoza es sinónimo de vinos y de degustaciones. Las degustaciones suelen ser de pocas personas, ese número que te decía: 15 o 20. Siempre son en un ambiente cálido, no estruendoso. Entonces se me ocurrió brindar este servicio con el fin de distender, o a la mitad o al final del evento. Para hacerlo conocer, empecé a invitar a tomar algo a un bar y comer unas tapas a organizadores de eventos, referentes de opinión, influencers, periodistas, enólogos, empresarios del turismo, etc. con el fin de que conozcan cómo se desarrolla la propuesta".

Este es un video que resume cómo son las presentaciones exclusivas y particualres que hacen tan particular a Agustín:

"Seamos sinceros, esto hay que verlo para transmitirlo después. Porque si alguien dice 'tengo un mago con onda para que anime el evento', la gente no entiende esto de la magia boutique: piensa directamente en el mago que hace aparecer y desaparecer gente. La idea es que se entienda la fineza, la sutileza, la elegancia de este estilo... y la verdad es que todos coincidieron en que para el ambiente del vino y los eventos suma y se amalgama perfectamente", expresa Agustín.   

Magia con las cartas: la especialidad de Agustín.

"En estos tiempos de pandemia todos nos replanteamos muchas cosas. Cambiamos trabajos, nos adaptamos a quedarnos en casa... y en mi caso, me reencontré con la magia y armé un microemprendimiento. Ahora en Mendoza se podrá comer rico, tomar excelentes vinos... ¡y disfrutar de la magia en el mismo lugar!", cierra Saitta con una sonrisa.

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