Opinión

La Selección argentina y el sentido común

En época de ser campeones del mundo a nivel futbolístico, ¿qué deseamos más que ser una pyme como la Scaloneta? Es absolutamente posible. Desde el Movimiento Nacional Pyme, uno de sus referentes, Dante Melano, opina en MDZ.

Dante Melano sábado, 15 de julio de 2023 · 07:00 hs
La Selección argentina y el sentido común
Tener una Pyme en Argentina, es un sacrificio pero vale la pena. Foto: Freepik

Yo soy Dante Melano, empresario pyme de la lejana provincia de Santa Cruz, puntualmente de la ciudad de Río Gallegos, donde soy referente local del Movimiento Nacional Pyme, aquel que aboga por un contexto más favorable para nuestro sector. Donde la presión impositiva no sea tan asfixiante y al mismo tiempo tengamos acceso al crédito y terminemos con la criminal industria del juicio, que lleva a la quiebra a tantas pequeñas y medianas empresas. En esta país tan futbolero y pasional quiero hacer un válido paralelismo con el reciente equipo campeón del mundo, y que lo será hasta que alguien en el próximo mundial se atreva a sacarle el preciado título.

En lo más profundo, anhelo tener una pyme como la de Scaloni, nuestro magistral seleccionador que nos llevó a la cima con detallada planificación, trabajo y eficiencia que salió a la vista. Nos llevó a sentir que por un momento (al menos cuatro años), somos los mejores del planeta. Celebrados e idolatrados en Argentina y también queridos, admirados - y seguramente en muchos casos envidiados- en cada rincón. Hasta en el distinto Bangladesh, desde el cual nos llegaron tantas imágenes de pasión y lealtad a la albiceleste.

Estamos hablando de fútbol, es cierto, supuestamente solo de fútbol. No estamos describiendo la revolución industrial ni la carrera por el liderazgo en Inteligencia Artificial; menos aún de la conquista del universo. Es fútbol, solo un deporte. Ahora… ¿Solo un
deporte? Seamos sinceros. El fútbol en nuestro país mueve las pasiones y las alegrías, pero también la economía y la cultura. Nos identifica como argentinos, es nuestro carnet de identidad. No olvidamos que a lo largo de nuestra corta historia gestamos al gran Libertador de todo un continente y al padre de la educación argentina que formó a premios Nobel en química y medicina, que acompañan a los también dos argentinos premios Nobel de la paz.

La presión impositiva que sufrimos las pymes es altísima. Foto: MDZ.

El técnico Scaloni y sus dirigidos, entre los cuales había estrellas individuales como el extraordinario Lionel Messi, capaz de poner al mundo a sus pies a fuerza de talento, pero también por su humildad y entrega, nos enseñaron que detrás de la consagración había un proyecto en serio. Y que si bien el azar juega su rol – para mi entender en general pequeño-, en todo proyecto, detrás del triunfo encontrábamos un objetivo en común, primaba el sentido colectivo y un gran espíritu de solidaridad; valores que en cualquier empresa son la garantía del camino que conduce al éxito.

Por eso, sueño con la pyme del técnico Lionel Scaloni: produciendo, funcionando, alcanzando metas y réditos. El claro ejemplo de esto es el segundo gol de nuestra selección contra el equipo francés en el partido final. Un gol gestado por un verdadero equipo que actuó proactiva y libremente. Con reglas claras, procedimientos concebidos y compartidos por todos en sus causas y consecuencias, que trascienden el tiempo y los hombres porque están hechas para ser justos con todos.

  • Algunas preguntas:

¿Podría prosperar una empresa si en la mitad del juego nos cambian las reglas y lo que hasta ayer era lo correcto hoy es pasible de infracción y penalización? La veo difícil.
¿Podría funcionar una selección (siguiendo con el paralelismo, una pyme) si en lugar de ser el técnico el que arme el equipo, el que diseñe el plan de juego y decida los cambios, fuese el gremio de jugadores el que ordenara lo que el técnico tiene que hacer y además cómo hacerlo? Suena irrisorio.

Imaginemos solo un segundo que pasaría si a mitad de juego, el gremio decidiera parar el partido exigiendo derechos que más allá de la justicia del reclamo, sobrepasan las posibilidades de la empresa.

¿Que pasaría si en lugar del dueño de la pyme, quien mande fuese el sindicato?
Foto: MDZ.
  • Otra situación.

Preguntémonos, que pasaría si alguien inclinara la cancha hacia un lado y tuviéramos que correr cuesta arriba (por la altísima presión impositiva) o nos obligarán a jugar con una mochila, que simboliza la falta de crédito. ¿Se entiende? Creo que el exitoso equipo de la Selección Argentina que ha ganado la última copa América, la Finalísima y el deseado mundial no solo nos dio una lección de excelencia sino también nos vuelve a recordar que el sentido común es el menos común de los sentidos.

Que ideologizar y forzar procesos que son sanos y naturales lo único que logran es el certero camino al fracaso.

* Dante Melano, Rio Gallegos, Santa Cruz.
Monapy.

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