Tarjetas de crédito: consejos para evitar el efecto "bola de nieve"

Tarjetas de crédito: consejos para evitar el efecto "bola de nieve"

El pago del resumen de la tarjeta de crédito puede transformarse en un dolor de cabeza si no se tienen en cuenta algunas cuestiones básicas. Algunos consejos prácticos pueden ayudar a que la experiencia de usar el plástico no genera situaciones indeseables para los consumidores.

MDZ Dinero

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) incrementó este jueves la tasa de interés de referencia (Leliq a 28 días), llevándola a 69,5%, 950 puntos básicos más que la que regía hasta ese momento. Es una medida que busca acompañar la evolución de la inflación y mantener las tasas en terreno positivo. La tasa nominal anual (TNA) de 69,5% supone una tasa efectiva anual (TEA) de 96,5%.

Pero en el mismo paso, subió la tasa de interés que se aplica a las tarjetas de crédito. De acuerdo a los valores difundidos por el Banco Central, las entidades bancarias pasarán a aplicar una tasa de 71,5% anual para las compras en cuotas o la refinanciación del saldo impago mensual de la tarjeta. Eso se traduce en una tasa efectiva anual (TEA) del 100,2%.

Estos niveles de tasa pueden dar lugar a una verdadera "bola de nieve" para los consumidores, un círculo vicioso del que cada vez es más difícil salir.

Aquí van algunos tips útiles para manejarse con el plástico, para evitar caer en esta situación:

- Pagar siempre el total del resumen. Un error común ante un resumen de tarjeta con mucho consumo, es abonar el mínimo. El saldo impago puede generar el llamado "efecto bola de nieve". Es que los saldos impagos generan intereses, punitorios y costos adicionales, que  al mes siguiente se capitalizan y generan nuevos intereses. Si nunca se llega a pagar el total, se convierte con el tiempo en una deuda impagable.

- Evitar tener muchas tarjetas. Algunas personas suelen tener varias tarjetas de créditos, incluso de la misma marca pero de distintos bancos, con la idea de aprovechar beneficios y promociones. Puede ser un buen recurso para algunos consumos pero tiene la contra de que se termina perdiendo el control de los gastos y los montos a abonar cada mes. En este caso es recomendable tener sólo una o dos tarjetas y en todo caso sumar beneficios por mayor consumo con ellas o con los adicionales que se tengan.

- Cuidado con el costo de renovación. Los costos de renovación, aunque se paguen en cuotas, supone un costo adicional, que generalmente no se tiene en cuenta al momento del uso. Es recomendable manejarse con tarjetas de crédito bonificadas por los bancos como parte de un paquete de cuenta salarial, si fuera posible. Otro tanto sucede con el pase a tarjetas premium, con saldos más elevados pero también costos de mantenimiento más elevados.

- Atención a las tasas de interés. Hay que observar el costo financiero total (CFT) al momento de decidir financiar una parte de los consumos. Este CFT incluye impuestos y cargos administrativos, además de la tasa de interés vigente.

- Revisar siempre el resumen mensual. Es un dato relevante en especial para evitar sorpresas y gastos inesperados. Los resúmenes pueden contener errores, ante lo cual será importante tener la posibilidad de reclamar. En ese sentido, no es recomendable tener el pago de la tarjeta como débito automático.

- Cuidar el consumo. No hacer compras sólo para aprovechar un descuento o beneficio (segundo producto con descuento, 2x1 u otros). Esto debe ir acompañado de tener siempre en mente que todo gasto o consumo es deuda y deberá se afrontado en sólo unos días. 

 

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