El lapidario informe privado de un casi reemplazante de Guzmán

El lapidario informe privado de un casi reemplazante de Guzmán

El último trabajo publicado hace minutos por PxQ, la consultora de Emmanuel Alvarez Agis, es lapidario sobre la política oficial del gobierno. Agis fue uno de los más cercanos a ocupar el palacio de Hacienda.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Emannuel Alvarez Agis estuvo cerca de ser ministro de Economía en reemplazo de Martín Guzmán. Era el candidato de grandes empresarios, quienes desde hace unos años "compraron" la visión de la crisis de este ex viceministro de Axel Kicillof.

Se lo considera el "keynesiano" más confiable y serio. Y uno de los pocos profesionales que hoy podrían unir los dos mundos que se necesitan para llevar adelante al barco, en medio de una tormenta política inédita e implacable, que parece no tener resolución cercana.

Esto vio Agis. Que Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner tienen hoy visiones tan diferentes de la realidad, que es imposible pensar en una reconciliación primaria, que dé luego paso a una refundación del acuerdo político que llevó a la coalición oficialista al gobierno.

Por esto el economista rechazó el convite, pese a que en algún momento la presión de un importantísimo megaempresario criollo lo llevó a dudar. Finalmente, y luego de pensar en profundidad la oportunidad, rechazó definitivamente la posibilidad por una situación clara y directa: la crisis en la coalición gobernante era tan fuerte y profunda que no le permitiría llevar adelante un plan serio, profesional y creíble, como para remendar y recrear la confianza en el Ejecutivo.

En el último informe publicado por PxQ, la consultora que dirige Álvarez Agis, parece quedar en claro que la decisión tomada tiene que ver no sólo con la realidad, sino con la imposibilidad de cambiarla. El trabajo de este viernes distribuido por PxQ, al que tuvo acceso este medio, muestra al descubierto la situación de gravedad institucional más que macroeconómica del país. Opina que es el propio gobierno el que la fomenta, con políticas erradas y peligrosas. Las principales conclusiones son las siguientes:

La política monetaria

La primera consideración del FMI incluso antes de cerrar el acuerdo con Argentina fue que el país necesitaba tener una tasa de interés real positiva. Sin embargo, la política monetaria parece empecinada en regalar los pesos con los cuales se hacen las corridas en los dólares paralelos. Se observa que la política monetaria del BCRA es completamente expansiva, con tasas de interés en términos reales negativas en el orden del -35% / -40% anual.

Pero, además de tener una política monetaria expansiva, la configuración de la política monetaria y cambiaria implica que la respuesta óptima del sector privado es tomar pesos para no vender dólares, o bien tomar pesos para comprar dólares: la tasa de devaluación se encuentra permanentemente por encima de la tasa de inflación, una diferencia que crece a lo largo del tiempo.

En conclusión, dada la configuración de la política monetaria, es el BCRA el que financia la corrida cambiaria.

La política fiscal

La renuncia del ahora ex ministro de economía Martín Guzmán estuvo atravesada por un intenso debate al interior del Frente de Todos que desde octubre de 2020 acusaba al ex ministro de realizar un ajuste. El pasado miércoles se publicaron los números fiscales de junio de 2022 y así se completa el primer semestre del año. 

¿Y el ajuste? Brilla por su ausencia. La expansión del gasto público total en términos reales durante el primer semestre del año fue de +11,4%. Y esta expansión no estuvo explicada solo por la disparada de los subsidios a la energía en el marco de la guerra. Con la excepción de los subsidios al transporte, todos los componentes del gasto público se expanden en términos reales.

De hecho, llama la atención que la obra pública en el primer semestre de 2022, un año en el que no hay elecciones, sea +16,6% mayor que en el mismo período de 2021, en los albores de la elección de medio término.

En conclusión, la política fiscal no fue contractiva o de ajuste, sino todo lo contrario y éste es otro de los componentes que alimentó la corrida en los dólares paralelos.

La política 

Desde la asunción de la nueva ministra (Silvina Batakis), los agentes económicos, el mercado y la sociedad en su conjunto se hacen la misma pregunta: ¿Cuenta con el apoyo de la vicepresidenta (Cristina Fernández de Kirchner)?

Lejos de ser una pregunta anecdótica, el cuestionamiento busca responderse sobre el aval político de la nueva ministra para ponerle un freno a la expansión del gasto público, en un contexto donde la economía real siguió creciendo incluso en junio de 2022.

Los primeros anuncios fiscales tuvieron precisamente ese objetivo. Sin embargo, los desarrollos posteriores y el silencio del ala kirchnerista del FdT sobre la figura de Batakis comienzan a sembrar dudas sobre el sendero fiscal de 2022.

Al tiempo que la nueva ministra anunció un criterio de caja en la ejecución del gasto y el congelamiento de la plantilla de personal de los organismos descentralizados, desde el propio poder ejecutivo se hace extensiva una moratoria previsional que incluiría a un total de 120.000 nuevos beneficiarios y también se avanza con un pase a planta de un número significativo de trabajadores del sector público. La duda respecto del rumbo persiste, y no solo por el silencio de la vicepresidenta, sino por las propias acciones del Presidente.

En conclusión, Argentina atraviesa una crisis económica de raíz absolutamente política. Y, parafraseando a Keynes, la política puede permanecer irracional más tiempo que el que todos podemos permanecer solventes.

La actual situación puede ser estabilizada con una combinación agresiva de política fiscal, monetaria y cambiaria que apuntale la demanda de pesos, incentive la oferta de dólares y reconfigure la relación inflación - devaluación - tasa de interés.

Sin embargo, en dos años y medio de gobierno el FdT ha demostrado su absoluta incapacidad de coordinación en materia de política económica. Si así fuera, los próximos días serán definitorios para el futuro político del FdT y para la dinámica económica real y nominal de 2022. 

Mientras las políticas fiscales y monetarias continúen siendo expansivas y descoordinadas respecto a la política cambiaria, será difícil que la brecha encuentre un techo. Y dada la norma del BCRA en materia de importaciones, Argentina ingresó en un nuevo marco en el cual los precios de los bienes con alto contenido importado estarán cada vez más determinados por la dinámica del dólar paralelo. Sin cambios significativos, el país se dirige a un escenario de brecha e inflación demasiado altas. 

 

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