El curioso giro que muestra el mercado automotor ante la suba del blue

El curioso giro que muestra el mercado automotor ante la suba del blue

La suba del dólar "blue" de los últimos días no provocó el mismo impacto que otras veces en el mercado automotor. Habitualmente, ante un salto fuerte en su cotización genera una mayor demanda de 0km para aprovechar la brecha cambiaria. Un cambio de tendencia que tiene sus explicaciones

Horacio Alonso

Horacio Alonso

El mercado automotor vivió una semana atípica. Cuando el precio del dólar “blue” tiene un salto importante, los reflejos de los consumidores reaccionan con rapidez y tratan de aprovechar el movimiento cambiario. Compradores con billetes estadounidenses en la mano, intentan hacer valer sus ahorros ante bienes que, en su mayoría, se comercializan en pesos en base al cambio oficial.

Así viene sucediendo históricamente. Es una lógica económica.

Sin embargo, durante los últimos días ese hábito no se reprodujo en las concesionarias de 0km. La suba del dólar marginal no tuvo el correlato de una mayor afluencia del público en los locales de ventas, quebrando una tradición del mercado.

“No percibimos que la suba del billete norteamericano de estos días haya generado mayor movimiento en el salón. En otros momentos, cuando el tipo de cambio producía un sacudón brusco, aparecían los compradores que buscaban hacer una diferencia. Eso no pasó”, aseguró a MDZ el dueño de una concesionaria de una marca generalista líder ubicada del gran Buenos Aires.

Desde otra agencia, ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, confirmaron este panorama: “No vimos que se produjera un crecimiento de las consultas con motivo del aumento del blue. Tuvimos una semana con el tráfico de gente habitual en el local.”

La explicación que ofrecen en el sector sobre este curioso giro en el consumo tiene que ver con la fuerte suba de los valores que tienen los 0km, sumado a los sobreprecios que se pagan ante la falta de oferta motiva por las trabas para importar y una producción que crece a ritmo lento por la escasez de divisas que, además, prioriza las exportaciones que generan divisas.

“La ganancia que hacían los compradores cuando se producía una suba fuerte del blue era posible cuando el mercado estaba abastecido y compraban antes de que subieran los precios desde las fábricas. Hoy eso no sucede. Hay una oferta muy limitada y eso hizo que los precios de los 0km no permitan hacer es diferencia. Más allá del precio de lista, en casi todas las marcas, los autos se venden al valor del dólar blue. No hay margen para hacer diferencia” explicó un vendedor.

Para fortalecer su análisis citó un ejemplo de un modelo que venden en su agencia que llega con un precio de lista de poco más de $4.000.000, pero el interesado en comprarlo tendrá que pagar $5.500.000. Ante este sobreprecio, la brecha cambiaria anula su efecto.

Los 0km vienen aumentando a un ritmo mensual del 6% en promedio ante un dólar que no se ajustó en esos niveles por lo que los autos se encarecieron en dólares. El “blue” pasó en pocos días de poco más de $200 a $226. El mismo comportamiento tuvieron los dólares financieros. Si bien es un aumento de poco más de 10%, no alcanza a compensar la suba de los precios de los 0km en los últimos tiempos.

“Los autos están excesivamente caros, ya sea en pesos o traducidos a dólares. Esto hace que los consumidores estén más tranquilos. No hay ansiedad para comprar. Tal vez, haya gente que especule con una suba mayor del blue y sueñe que va a venir a comprar un auto con la mitad de los dólares, como sucedió en otros momentos. Hoy no pasa” dijo el gerente de otra concesionaria.

Si bien la demanda para adquirir un 0km sigue siendo superior a la oferta de vehículos, hay menos presión compradora respecto a meses atrás. “Antes teníamos cinco compradores para un vehículo. Hoy tenemos dos, a lo sumo tres. Hay menos gente interesada, pero todavía hay más compradores que unidades disponibles”, agregó el directivo.

El mercado muestra una realidad distinta ante cada modelo. Hay algunos que tienen demora de más de siete meses para la entrega, pero en otros 0km se reduce a dos o tres. Esta escasa oferta le pone un techo al crecimiento de los patentamientos y el volumen del mercado lo “administra” el Gobierno Nacional con el ritmo de liberación de permisos para importar.

“El mercado se movió al ritmo normal. Aparecieron algunos compradores que querían cerrar el precio en pesos ahora, aunque tuvieran que esperar la llegada del vehículo. Tengo la sensación de que algo va a tener que pasar con los precios porque están muy alto. Esto sucede en los 0km y también en los usados, que están inflados en alrededor de un 30%” explicaron en otra concesionaria.

En el mercado se pueden encontrar distintas formas de comercialización. En algunos casos, incluso en marcas premium, se factura todo en pesos, aunque los modelos estén cotizados en dólares. En otros, se factura parte en pesos y la otra en dólares “billetes”. En una concesionaria de alta gama explicaron cómo operan con los modelos importados: “Si un modelo vale 100.000 dólares, tomamos el tipo de cambio MEP y, si está a $230, se lo facturamos en $23.000.000. Pero en el mercado no todos hacen eso. Venden una parte en blanco y otra en negro.” 

Las ventas mensuales están estabilizadas en poco más de 30.000 unidades y casi todo lo que está disponible se vende. Si hubiera más oferta, habría compradores dispuestos a llevarla. Está claro que, en caso de una normalización de las entregas, los sobreprecios tenderían a disminuir. En algunas concesionarias reconocen que ya tienen modelos en los que tuvieron que ajustar los recargos por una demanda más tranquila. Explican que el comprador de autos no está ajeno a lo que sucede en el resto de la economía y sus gastos generales están aumentando fuerte por lo que deben hacer frente a otros compromisos con ingresos que están perdiendo poder adquisitivo. A esto se suma el alto costo de mantener un vehículo que también en una variable que desalienta el consumo.

De todas maneras, el mercado mensual real es muy chico. De las 30.000 unidades o poco más que se patentan por mes, el 35% corresponde a planes de ahorro, un 10% a ventas corporativas. De la parte restante, unas 7.000 unidades corresponden a ventas realizadas en meses anteriores y que tenían entrega pendiente. Esto hace que las ventas nuevas se limiten a 10.000 unidades o menos. Un volumen chico para repartirse entre todas las marcas.

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