Qué hay detrás del acuerdo de Precios Justos para combustibles

Qué hay detrás del acuerdo de Precios Justos para combustibles

El Gobierno llegó a un acuerdo con las petroleras para dibujar un escenario de aumentos, que permita recomponer márgenes frente a los aumentos de costos, pero también evitar un salto en la inflación, que conspire contra el plan del Gobierno de bajarla a menos de 4% en marzo.

Carlos Boyadjian

Carlos Boyadjian

El acuerdo alcanzado por las petroleras con el Gobierno para incorporar los combustibles al programa Precios Justos, estableciendo un cronograma de aumentos máximos para los próximos cuatro meses. 

Hasta el momento trascendieron los ejes del acuerdo, que fija un tope de 4% para los aumentos de combustibles los próximos tres meses, y un 3,8% en marzo. Y hay un compromiso de parte del Estado de garantizar el acceso a divisas para las empresas (YPF, Shell, Axion, Trafigura), en especial "para el abastecimiento de lubricantes".

Además, prometió "reducir temporalmente impuestos en la importación de combustibles a los efectos de garantizar abastecimiento para los sectores del agro, sobre todo durante los meses de enero y febrero, son los más importantes", señalaron fuentes del Ministerio de Economía.

En principio, la "buena" noticia es que los aumentos tienen que tener pautas por debajo de la inflación mensual, que se ubicó en torno al 7% en julio y agosto y luego bajó unas décimas, llegando al 6,2% en octubre. El Ministerio de Economía aspira a ir bajando gradualmente la inflación hasta llegar en marzo en una cifra que comience con 3.

En las compañías petroleras mantienen un cauto silencio, ante una medida que busca tranquilizar el frente inflacionario, pero que aún tiene el escenario muy abierto.

En lo que va del año los combustibles tuvieron cinco aumentos, en febrero, marzo, mayo, octubre y noviembre con subas del 9% promedio en febrero, entre 9,5% y 11% al mes siguiente, 10,5% en mayo, 6% en octubre y 5% en noviembre. En total las naftas acumulan un 60% en el año. 

En el caso del gasoil los incrementos son aún mayores, llegando al 84% en el acumulado de 2022. Además, se registran diferencias importantes según las regiones del país, que suelen marcar diferencias de hasta 20% por encima de los valores que se pagan en el AMBA.

El nuevo escenario

Fuentes del Gobierno señalaron que las petroleras se suman a Precios Justos "para ayudar en la rebaja inflacionaria", por lo que el ministro de Economía, Sergio Massa, acordó un sendero de precios por cuatro meses con las petroleras, un período en el que "no podrán aumentar los precios más del 4% y es un sendero descendente hasta 3,50%.

Pero más allá de la relativa previsibilidad en los incrementos acordados y para "pasar el verano", lo que cambió es la lógica de los aumentos. Hasta ahora una vez al mes y conforme se movían algunas de las variables que inciden en el precio final de las naftas y el gasoil, como el crudo, los impuestos (Impuesto a la Transferencia de Combustibles e Impuesto al Dióxido de Carbono), el precio de los biocombustibles, las petroleras pedían a la Secretaría de Energía una actualización de los valores en surtidor.

Con el acuerdo alcanzado, los aumentos ya tienen un tope, por lo que en la práctica actuarán como un incremento mensual autorizado, que busca seguir la evolución de la inflación, aunque unos escalones por debajo, ayudando como ancla.

Si bien nadie en el Gobierno ni en las petroleras lo confirma ni lo desmiente, el verano seguramente tendrán otros tres o cuatro incrementos. Mientras el Gobierno busca bajar la inflación, los automovilistas, transportistas de carga, fletes, empresas de colectivos, vehículos usados en turismo y desde ya todo el transporte logístico, tendrán que pagar más por el combustible. 

 

 

 

 

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