Yo quiero tener un Porsche, ¿y usted?

Yo quiero tener un Porsche, ¿y usted?

Con el humor e inestabilidad que hay en los mercados pensar en que una empresa saldrá a cotizar en la Bolsa suena surrealista. Sin embargo, la automotriz alemana apostó y debutó. Si alguna vez alguien añoró tener un Porsche, este puede ser el primer paso.

Jorge Herrera

Jorge Herrera

Quizás para muchos puede ser el “sueño del pibe”, para otros una realidad muy lejana y para unos pocos un auto más. Ahora con el revival de la película Top Gun, el emblemático modelo 911 hizo resurgir esos deseos por tener un Porsche. Es más, capaz ahora es el momento de pensar en un Porsche, o por lo menos en lo mediato en una parte, y si todo va bien hacerse de uno o incluso varios. ¿Cómo hacerlo?

Después de varios amagues, la legendaria marca de autos deportivos de alta gama fundada en 1931, propiedad de Volkswagen, salió finalmente a cotizar en la bolsa y el jueves pasado tuvo su debut en la Bolsa de Frankfurt. Sin duda, toda una aventura teniendo en cuenta cómo están los mercados mundiales, pero al fin de cuentas ¿cómo le fue? No tan bien, pero hubo mucho apetito.

Vale recordar que Volkswagen (VW) había fijado el precio de salida en 82,50 euros (hoy algo así como $24.000 al Blue), o sea, en el máximo de la banda indicativa de los bancos colocadores de 76,50 y 82,50 euros. El jueves, la acción arrancó firme y llegó a casi 87 euros (+5,5%) pero luego perdió fuerza y cerró al final en 82,58 euros. Para tener una dimensión de la operación, vale señalar que este precio implica valorar la compañía en 75.000 millones de euros, y supone la mayor oferta pública inicial de Europa en una década, desde que la minera Glencore recaudó casi 10.000 millones de dólares en el mercado de Londres en 2011.

Ahora bien, ¿cómo VW “se tiró a la pileta” con semejante malhumor en los mercados?  Hubo varios factores, amén de las especulaciones sobre los intereses de la familia fundadora y los de la propia VW en su afán por acompañar la tendencia global de vehículos eléctricos. Lo cierto es que una vez decida la movida, la automotriz germana y sus bancos de inversión asesores, se hicieron de dos compromisos claves, o más bien, muy influyentes a nivel global que arrastrarían a otros fondos e inversores a entrar en la operación.

Así trascendió a mediados del mes pasado que VW había conseguido el compromiso de varios inversores de peso mundial, entre ellos el fondo soberano noruego y el de Qatar. El primer acuerdo alcanzado fue con el Norges Bank Investment Management, que gestiona los fondos soberanos de Noruega, los mayores del mundo, para entrar en el capital de Porsche tras su salida a bolsa. Luego se supo que también Qatar Investment Authority se había comprometido de forma preliminar a comprar una participación del 4,99%. Detrás venían otros grandes nombres como T Rowe Price Group, incluso apareció el nombre del multimillonario,

Dietrich Mateschitz, fundador de la marca austríaca de bebidas energéticas Red Bull y dueño de la escudería homónima, en la lista de interesados. Claro, que esto último había que tomarlo con pinzas después del fracaso de una posible asociación en la Fórmula 1 entre Red Bull y Porsche.

Todo esto sumó y, a pesar que para muchos analistas no era el mejor momento para salir a la bolsa, a las pocas horas la demanda de los inversores superó los 9.400 millones de euros que VW había fijado como precio de la oferta pública inicial. El martes se había abierto el libro de pedidos y ya se había cubierto varias veces la oferta en el rango de precios fijado de 76,50-82,50 euros. De modo que las órdenes por debajo del extremo superior de precios corrían el riesgo de quedarse fuera. Sin duda, a pesar de todo, el apetito inversor y el exceso de liquidez aun imperante, explican la performance además del modelo de negocios y su atractivo desempeño financiero. También basta con ver algunos nombres involucrados en la colocación: Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan, Bank of America, BNP Paribas, Deutsche Bank, Morgan Stanley, Barclays, Société Générale, UniCredit y Santander.

Un dato no menor, sobre todo para los accionistas: en el peor escenario, 60.000 millones de euros por el 100% de Porsche, los fondos obtenidos serían de al menos 15.000 millones, aproximadamente el 18% de la capitalización actual de VW y los accionistas percibirían un dividendo extraordinario con una rentabilidad de aproximadamente el 9%.

¿Cómo se organizó la Oferta Pública de Acciones (OPA)? El paquete accionario se dividió al 50% en acciones preferentes y ordinarias, estas últimas con derecho a voto. Las acciones ordinarias no cotizarán en bolsa y Porsche Automobil Holding SE (principal accionista de VW con un 53,3% de los derechos de voto) se compromete a adquirir un 25% de las acciones ordinarias. Las acciones preferentes cotizarán en bolsa y la intención era colocar el 25% de las mismas lo que implicaba en la práctica que estarían sacando al mercado el 12,5% del capital de Porsche. VW seguía manteniendo a Porsche en sus estados financieros incluso después de la implementación de la OPA, de modo que la cooperación industrial y estratégica existente continuaría de forma integral.

El jueves en total se colocó entre inversores el 25% de las acciones preferentes en Porsche de la cartera de VW, lo que equivale a un volumen total de 113.875.000 acciones preferentes (incluidas 14.853.260 acciones preferentes para cubrir las sobreasignaciones). Si la opción green shoe (brinda la posibilidad de sacar más capital al mercado) se ejerce en su totalidad mediante la colocación de las acciones preferentes, VW generará unos ingresos brutos de aproximadamente 9.400 millones de euros.

Tal como se había establecido, en caso de que la OPA fuera un éxito, ahora VW convocará una junta general extraordinaria en diciembre de este año en la que propondrá a sus accionistas distribuir a principios de 2023 un dividendo especial del 49% del total de los ingresos brutos procedentes de la colocación de las acciones preferentes y de la venta de las acciones ordinarias. Esta cantidad se dividirá a partes iguales entre el total de 501.295.263 acciones ordinarias y preferentes en circulación de VW. 

En síntesis, para aquellos que alguna vez tuvieron el “sueño de pibe”, por ejemplo, de un 911 ahora comprar acciones de Porsche puede ser un comienzo y para los sedientos de alternativas una nueva opción. Para los curiosos, las acciones de Porsche se negocian en la Bolsa de Frankfurt con el ticket PAG911 y el símbolo P911.

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