Uranio y su valor en el entramado de la transición energética

Uranio y su valor en el entramado de la transición energética

El presupuesto Nacional para el 2023 proyecta una inversión de $296,85 millones para la exploración integral y evaluación de recursos uraníferos en Chubut y Santa Cruz. El uranio como protagonista de las energías limpias.

Ángeles Irusta

Ángeles Irusta

El uranio vuelve a ocupar primeras planas y esta vez tras el anuncio de que el presupuesto nacional para el 2023 otorga partida a la exploración uranífera. Medios patagónicos como La Opinión Austral, hicieron eco de la información ya que el presupuesto nacional para el año próximo proyecta una inversión de $296,85 millones, para la exploración integral y evaluación de recursos uraníferos en Chubut y Santa Cruz.

En un contexto en el que el litio y el cobre han adquirido relevancia mundial de la mano de transición energética, el uranio viene a integrar el entramado en su peso como energía limpia. “Piénselo así: el litio sirve como reservorio de energía, el cobre como conductor, pero cuando Ud. necesita enchufar para cargar cualquier dispositivo o automóvil que utilice estos minerales, necesita de la energía y es aquí donde el uranio adquiere su protagonismo”. El ejemplo es de Guillermo Pensado, geólogo experto en uranio y miembro de la Cámara Mendocina de Empresarios Mineros. Según Pensado, la importancia de comenzar a potenciar la exploración de uranio, tiene que ver con las posibilidades de Argentina de contar con reservas propias y en el autoabastecimiento. “El país tiene el potencial geológico, consta con una legislación, experiencia y recursos humanos preparados, todo el encadenamiento para su producción”, dijo Pensado.

Australia, Canadá y Kazajistán, lideran los países productores. Desde el año 1997 tras la suspensión de Sierra Pintada, la Argentina importa uranio para el combustible de nuestras centrales nucleares a razón, estimativamente, de 220 toneladas por año. Lo que se hace es comprar el concentrado de mineral primario y lo transforma e industrializa para transformarlo en combustible y abastecer a las centrales nucleares (Dioxitek es una de las empresas que hace este trabajo) y generar energía, la cual representa cerca del 15% de la matriz energética del país.

Sierra Pintada es una de las principales minas de uranio del país. 

“Hoy en día el mercado internacional de la producción primaria de uranio mundial tiene un déficit de casi el 30% o sea no cubre la demanda mundial y si a ello se le suma el conflicto de Rusia con Ucrania que son países consumidores y productores del mineral, el tema se complejiza”, explicó Pensado.

Según la fuente, existen tres empresas explorando uranio en el país todas ellas concentradas mayoritariamente en la Patagonia, en la cuenca neuquina. Una de ellas es la canadiense Blue Sky Uranium en el proyecto Amarillo Grande, ubicado en Rio Negro, donde se reportó un importante sistema mineralizado de uranio – vanadio y que consta con el perfil de ser un excelente candidato para ser el primer productor de uranio de bajo costo y a corto plazo en Argentina, con posibles créditos de vanadio adicionales.

El otro es Sophia Energy S.A, una compañía argentina comprometida con la exploración de minerales energéticos y estratégicos en el país. El titular de esta compañía es Guillermo Re Kühl, también presidente de Alto Américas, propietaria de Hierro Indio en Mendoza y quien llegó a un acuerdo con el gobierno local para su exploración a través de Potasio Rio Colorado (PRC), tal como fuera anunciado en forma oficial recientemente.

En cuanto al uranio, se trata de Sirven, un proyecto de uranio y vanadio superficial en provincia de Santa Cruz. “Tenemos 120 mil hectáreas y la voluntad de llegar a la producción nacional de uranio y así proveer a la Argentina y no importar el mineral hasta por lo menos diez años”, dijo Re Kühl a MDZ.

Dentro de la transición energética y también como una solución para la escasez de energía en los meses más fríos, la energía nuclear es la que puede llegar a resolver esta incertidumbre. Muchos países, como el Reino Unido, los Países Bajos, Francia y Japón, iniciaron o reconsideraron una inversión soberana masiva en energía nuclear.

Es fiable, de bajo costo y libre de carbono. La energía nuclear permite a estas naciones detener el declive económico derivado del aumento de los precios de la energía y avanzar hacia los objetivos de cero emisiones netas. A nivel mundial, más o menos representa el 10% de la energía eléctrica generada.

“La energía nuclear consta hoy en día con una gran seguridad y una capacidad de energía en gran volumen, confiable las 24 horas los 365 días del año, a diferencia de lo que puede ser la hidráulica u otras como la solar o eólica, que dependen de las condiciones del clima. La energía nuclear es de base y puede estar constantemente generando energía”, cerró Pensado.

Las claves de un mineral revalorizado

  • El uranio es un mineral metalífero que se puede encontrar en bajas concentraciones en el suelo y en el agua en áreas continentales de algunos países. En la naturaleza se lo encuentra con un porcentaje de 99, 3 de U238 y solo un 0,7 de U235, el cual es fisionable, y por lo tanto, usado como materia prima en las centrales nucleares para generar electricidad.

  • La Argentina posee importantes reservas comprobadas de uranio, que totalizan 30 mil toneladas, distribuidas en yacimientos ubicados en las provincias de Salta, Mendoza, Chubut, La Rioja, San Luis y Córdoba.
  • El yacimiento más importante es el de Sierra Pintada, en Mendoza, con un potencial de alrededor de 20 mil toneladas.
  • Para transformarse en la materia prima básica de los combustibles nucleares, el uranio debe ser sometido a un proceso de refinación, purificación y conversión en dióxido de uranio. Actualmente, ese proceso se desarrolla a escala industrial en el complejo Dioxitek, en la provincia de Córdoba.
Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?