Qué esperan en las "cuevas" que suceda con el "blue" la semana próxima

Qué esperan en las "cuevas" que suceda con el "blue" la semana próxima

Ayer viernes se vivió un día agitado en el mercado cambiario. Algunos "cueveros" reconocen que la gente compraba sin importarle el precio. En determinadas agencias tuvieron que suspender la venta por falta de billetes. Cuáles son las causas de este salto abrupto de cotización del dólar marginal.

Horacio Alonso

Horacio Alonso

Cerró una semana caliente en materia cambiaria y en las “cuevas” se reflejó el nerviosismo de los ahorristas con un viernes que deja mucha incertidumbre para lo que pueda suceder a partir del lunes. “Tuvimos un día picante”, explicó un operador del mercado marginal con relación a ayer. “Esta es una mala señal de las expectativas para la semana próxima.”

La cotización del dólar paralelo subió alrededor de $10 en pocos días, lo mismo que había aumentado en los últimos tres meses del 2021. Esto muestra una aceleración de la devaluación en 2022. En la “city” porteña alcanzó los $220, pero en algunas ciudades del interior super en varios pesos ese precio.

Un dato importante reveló un “cuevero” de la zona norte del Gran Buenos Aires: “Estuvimos vendiendo a $220 y se lo llevaban igual. La gente no preguntaba el precio primero. No le importaba. Venía decidida a comprar.”

Esto muestra que quedó una demanda sostenida para la apertura del lunes. De hecho, en algunas agencias decidieron cortar la venta de dólares por falta de billetes o de precio. Está claro que lo que suceda cuando abra el mercado es difícil de predecir porque juegan un montón de factores. Cuando se produce un fuerte proceso de dolarización, en algún momento se lleva a cabo el fenómeno inverso porque la gente necesita volver a los pesos ya que tiene que hacer frente a los gastos.

El “blue” es un mercado chico en el que participan muchos pequeños ahorristas que se vuelcan al dólar para proteger sus ingresos, pero que deben afrontar gastos en pesos. Sin embargo, la tendencia que se vivió ayer hace pensar que hay margen para una demanda sostenida, tanto desde el punto de vista técnico como psicológico.

Algunos inversores podrán buscar una toma de ganancia, como sucede después de esta suba abrupta, aunque el contexto económico parece poco aconsejable para apostar a una baja sensible.

Las causas de lo que sucedió en los últimos días son diversas

Por un lado, la fuerte emisión de pesos de los últimos dos meses hace que haya mucho circulante que, ante las primeras señales de alarma, se refugia en una moneda fuerte. Son días de una baja estacional de pesos que, en un mercado calmo, no tienen urgencia en convertirse a dólares. No es el escenario actual.
 

El estancamiento en las negociaciones con el FMI y el vencimiento de deuda por u$s700 millones para el viernes próximo generan mucha incertidumbre. Desde el Gobierno Nacional no dieron señales claras de que se vaya a pagar. El nivel de las reservas se encuentra en estado crítico. Algunos economistas las fijan por debajo de los u$s2.000 millones.

También influye en este contexto el mayor ritmo de devaluación del dólar oficial que viene aplicando el Banco Central, lo que impulsa la cotización marginal. La brecha cambiaria tiene un nivel que se mantendrá en la medida en que no se flexibilice el acceso a divisas para los ahorristas. En ese caso, si sube el oficial, subirá el marginal.

También hay que tener en cuenta que las dos cotizaciones vienen retrasadas respecto a la inflación. En todo el 2021, la suba de los distintos dólares estuvo por debajo del costo del vida y su comportamiento es como el de cualquier otro bien de la economía. En algún momento, el dólar va a acomodarse a los niveles inflacionarios.

Otro factor que lleva a una mayor presión en el tipo de cambio marginal es el endurecimiento del “cepo” importador. En las últimas semanas se está restringiendo el acceso al dólar oficial para la compra de bienes en el exterior. Un caso claro es lo que sucede en el sector automotor donde el Gobierno dispuso más trabas para importar. Eso mismo se replica en otros rubros de actividad. Los empresarios deben recurrir a los dólares financieros para seguir operando y esto provoca la suba del precio y, por “efecto dominó”, termina impactando en el “blue”.

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