Analfabetismo financiero: la importancia de aprender sobre finanzas e inversiones

Analfabetismo financiero: la importancia de aprender sobre finanzas e inversiones

Al no aprender sobre economía, finanzas e inversiones, se crea un analfabetismo financiero que termina perjudicando al individuo y su capital.

Inversor Global

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Seguramente, en numerosas oportunidades has escuchado o leído sobre las habilidades que un individuo puede aprender por su cuenta para manejar exitosamente sus finanzas. En efecto, es posible. No obstante, la mayoría de los ahorristas que se manejan en el mundo de las inversiones bajo su propio criterio no tienen idea de lo que están haciendo. El origen de esta situación radica en el analfabetismo financiero, característica afín a muchos ahorristas en todo el mundo.

Los ahorristas e inversores no solo son aquellos que invierten en la bolsa, sino también todo aquel que posee una tarjeta de crédito o cualquier tipo de instrumento de deuda, al igual que quienes no saben las respuestas a interrogantes financieros básicos, o tienen una cuenta de retiro, planes de ahorro, entre otros.

La epidemia de analfabetismo financiero

De acuerdo con datos del medio financiero internacional MarketWatch, se estima que el analfabetismo financiero podría haberle costado cerca de USD 200.000 millones a los ahorristas en los Estados Unidos, en los últimos 20 años. ¿Cuánto pudo haberles costado a los argentinos?

Los analistas consideran que se trata de un problema de analfabetismo e incompetencia en sí, en vista de que muchos inversores no comprenden los conceptos básicos sobre finanzas, como interés compuesto, inflación, diversificación o la diferencia entre acciones y bonos, por ejemplo. Al mismo tiempo, no están conscientes de los costos que acarrean las inversiones y su impacto sobre los rendimientos que estas arrojan.

Y lo que es peor aún, gran parte de estos ahorristas sufren de lo que se conoce como “exceso de confianza”, estado bajo el cual un ahorrista considera que tiene más conocimientos sobre negocios de los que realmente posee.

Según la información, apenas un tercio de los ciudadanos de los Estados Unidos está en la capacidad de responder correctamente las tres preguntas principales de la cultura financiera:

  • ¿Cómo funciona el interés compuesto?
  • ¿Cuál es el impacto de la inflación?
  • ¿Cuál es el rol de la diversificación del riesgo?

Si uno no puede responder alguno de estos interrogantes, tal vez sea el momento oportuno para comenzar a aprender sobre estos temas, ya que, aunque no se invierta en acciones, se puede estar manejando mal el dinero solo por no saber cómo funciona la dinámica financiera en general.

Las personas con mayor cultura financiera son más propensas a invertir en renta variable, por medio de fondos de inversión, siendo esta la alternativa más segura para aquellos que recién se inician en el ámbito. 

Pueden surgir opiniones encontradas con respecto a cuánto de tu dinero debés posicionar en acciones, pero lo que sí es indiscutible es que la vía más efectiva para multiplicar tu dinero es a través de las inversiones en la bolsa.

El impacto del analfabetismo financiero en números

Existen estudios que demuestran que los ahorristas más “alfabetizados” en términos financieros poseen 18% más de acciones y obtienen al menos 1% en rendimientos extra por año que aquellos menos culturizados en este sentido.

Por otro lado, en los últimos 20 años se ha evidenciado que la falta de conocimientos reales sobre finanzas provoca un muy mal desempeño en las apuestas vinculadas a los índices bursátiles. Por ejemplo, en las últimas dos décadas, el índice estadounidense S&P 500 ha ganado en promedio un 13% anual, mientras que los fondos de inversión han avanzado un 6%.

¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?

Si un inversor tiene el conocimiento suficiente como para no manejar su dinero únicamente a través de un fondo, puede anticiparse a los movimientos del mercado y ganar más dinero con ello.

Además, se reduce la carga emocional a la hora de invertir porque cada decisión está fundamentada con un argumento lógico y bajo previo análisis. Ahí radica la importancia de la educación financiera. 

El conocimiento es poder, y, por muy sofisticado que parezca, con leer un poco de vez en cuando, podrás formar tu propio criterio. De todas formas, si las dudas persisten, se puede buscar el asesoramiento de un especialista.

 

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