Vivir como millonario sin ser millonario

Vivir como millonario sin ser millonario

A diferencia de lo que muchos podrían llegar a creer, las personas que más dinero tienen no lo desperdician en un estilo de vida sumamente ostentoso.

Gonzalo Andrés Castillo

Gonzalo Andrés Castillo

En el imaginario colectivo, los multimillonarios viven en lujosas mansiones, conducen extravagantes vehículos deportivos y cenan en los restaurantes más costosos del planeta. Sin embargo, la realidad es completamente diferente. Quienes más dinero tienen, menos gastan innecesariamente. Dado este comportamiento, es posible aspirar a vivir como un millonario sin serlo.

Hogar funcional

Contar con una casa propia es el sueño de muchos pequeños ahorristas. Si el patrimonio es pequeño, entonces la propiedad también lo será necesariamente. Sin embargo, cuando las personas tienen mucho dinero, caen en la tentación de comprar grandes y lujosas casas creyendo que esto las hará más felices.

Warren Buffett, quien actualmente es la décima persona más rica del mundo con una fortuna de más de USD 101.000 millones, aún vive en su casa comprada en 1958 por solo USD 31.500. Esto significa que aplicar la austeridad en la elección de una vivienda también es una decisión inteligente utilizada por los que más saben de dinero.

Vestimenta cómoda

Otro de los pilares del ahorro de los millonarios se vincula con la vestimenta. Por mucho dinero que tengan, los magnates y empresarios más importantes del mundo suelen utilizar camisas, remeras, trajes y zapatos no muy costosos. Si ellos lo hacen, ¿por qué un individuo promedio tendría que gastarse más de medio sueldo en ropa? Al fin y al cabo, lo que importa es que sean productos cómodos, independientemente de su marca o su precio.

Comida sencilla

Salir a comer a un restaurante lujoso de vez en cuando puede ser una salida curiosa y atractiva, sin embargo, hacerlo frecuentemente puede resultar completamente devastador para el ahorro de una persona. Muchas celebridades y ricos suelen comer en sus casas y cocinarse ellos mismos. Tal como indicó Ingvard Kamprad, fundador de IKEA: “Aliméntate con comidas sencillas”.

Auto económico

Todos estos principios de ahorro también se aplican al momento de comprar un vehículo. Si entendemos que se trata de un medio de transporte, seremos conscientes de que no es necesario que sea un deportivo o un auto importado de alta gama.

Sí, tiene que ser cómodos, pero entre “cómodos” y “lujosos” hay un largo camino. Además, normalmente, los autos de esta última clase suelen consumir mucho combustible y ser muy grandes, lo que dificulta la movilidad y el estacionamiento en ciudades transitadas.

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