Primera parte

Diego Tonetto: “Teníamos la mochila de un club muy grande que durante años padeció más malas que buenas”

El volante de Independiente Rivadavia fue clave en la final y a lo largo de todo el torneo. En un mano a mano con MDZ, contó cómo vivió el ascenso y los detalles de un año largo, con final feliz.

Juan Andrés Tuzzi
Juan Andrés Tuzzi martes, 7 de noviembre de 2023 · 16:15 hs
Diego Tonetto: “Teníamos la mochila de un club muy grande que durante años padeció más malas que buenas”
Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Independiente Rivadavia cerró hace poco más de una semana el año más importante de su historia, con el ascenso a la Primera División del fútbol argentino consumado. Tras meses de una competencia durísima, cargada de tensiones, pero con la ilusión de dar el salto a la máxima categoría, llegó la descarga emocional, el festejo y la satisfacción de haber conseguido un título más que merecido, luego del pitazo final en Córdoba.

El 2 a 0 en tiempo suplementario ante Almirante Brown permitió coronar un gran año para la institución. Y gran parte de ese logro fue gracias a cada uno de los integrantes de un plantel que peleó hasta el minuto final por el objetivo. 

Diego Tonetto es parte de este equipo. Pero no es uno más. El volante mendocino vivía en esta ocasión su segundo paso por el club, tras una larga y exitosa carrera. A diferencia de la primera parte en el Azul, sabía que esta vez se podía dar y empujó desde su lugar, desde el minuto uno, para que ocurriera. Clave por su experiencia, fue una pieza importante a lo largo del torneo. Y en la final, a la que le tocó entrar desde el banco, participó en la jugada del gol del ascenso, el más importante de la historia. 

En este mano a mano con MDZ, Tonetto habló de las sensaciones de ser parte de este momento histórico, entre otras cosas.

- ¿Cómo estás, Diego?
- Bien, todavía cayendo a la realidad para poder disfrutarlo, con una alegría tremenda. Si bien se disfrutó mucho, con el correr de los días lo vamos a hacer todavía aún más.

- ¿Qué significa para vos haber quedado en la historia de Independiente con este ascenso?
- Yo siempre lo dije: jugar con esta camiseta, representar a esta institución en lo personal es algo muy lindo, muy gratificante. Estos logros, en lo deportivo, son los que realmente quedan y los que a uno lo hacen quedar en los libros, en la historia de la gente y muchas veces no pasa. Siempre tuve el deseo de volver al club porque sentía que habían quedado cosas por hacer. En este último tiempo, si bien uno va sintiendo que va quedando poco hilo en el carretel, como jugador, sentía que si no se daba, iba a volver algún día como entrenador. Haber conseguido esto para mi es algo muy lindo. Yo soy de acá y tener la posibilidad de salir campeón Independiente, ascender a Primera y disfrutarlo con mi familia, más allá de todo el pueblo leproso, tiene un doble sabor porque siempre es la familia la que está cuando nadie está, en los momentos malos. Verlos disfrutar de la forma que lo hicieron es impagable. Es una satisfacción que va a quedar para toda la vida.

- ¿Sentían desde el comienzo que se podía dar?
- Sí. Obviamente que con el diario del lunes es fácil decirlo, pero la verdad es que este año, desde el inicio, desde la llegada de Daniel (Vila) y toda la dirigencia, que ya saben lo que significa para Independiente, hubo un cambio tremendo en lo institucional que se traslado a lo deportivo. Se empezaron a hacer las cosas muy bien, a agregar cosas que no existían en el club y fue generando una ilusión y una expectativa muy grande. Después, como siempre digo, pueden estar todas las circunstancias dadas para que uno consiga el objetivo, pero esto no deja de ser un deporte y dentro del deporte un juego en el que se puede ganar, empatar o perder. Eso está dentro de las reglas de juego, pero creo que tanto en lo futbolístico como en lo extrafutbolístico, unimos todas las partes para que se consiguiera el objetivo.

El festejo del campeón, con Diego Tonetto como protagonista.

- Desde el comienzo del torneo, el mensaje que dieron desde adentro es que estaban todas las patas de la mesas alineadas: jugadores, cuerpo técnico, dirigentes y la gente…
- Es así. Muchas veces, el famoso atajo te permite tener un éxito efímero, el famoso castillo de arena. Yo siempre voy por el camino largo, el camino correcto y creo que primero tienen que estar todas las cosas para que se dé. Independiente apostó a que estuvieran las condiciones dadas para que se dé el objetivo y el premio realmente estuvo. En las notas post partido decía: cada tanto, con tantas injusticias que hay en la vida, viene la justicia, algo que realmente es justo, y esto cabe justo para este logro. Y respecto al comienzo del torneo, quiero saludar a Ever Demaldé porque creo que es responsable también de este título. En el fútbol, los comienzos de año, las pretemporadas son muy importantes y son una gran base para el año y con él se trabajó muy bien.

- ¿Es el logro más importante de tu carrera como futbolista?
- Sí. Obviamente, más allá de la magnitud que tiene haber conseguido un ascenso a Primera División, no puedo no agregarle el condimento emocional, poder hacerlo con esta camiseta. Tengo como mucho adentro guardado. Fue difícil contenerse por como estaba siempre la cancha, por los banderazos, pero uno sabía que el pasito final no estaba dado y no podés liberarte antes de tiempo. Nosotros nos sentíamos campeones por lo que habíamos hecho, faltaba ese pasito para coronarlo. En la interna, con la familia siempre lo hablábamos y le decía: “Si pegamos el batacazo, libero la bestia que tengo adentro”. Y se dio.

- ¿Cuándo se sintieron campeones?
- Creo que en un gran porcentaje fue después del partido con Maipú. Teníamos una mochila muy pesada, la lógica, la de la acumulación del año, haciendo una campaña de campeón, aunque los tres equipos que peleábamos lo merecíamos. Creo que esa era una mochila que teníamos con el correr de los meses, peleando palo a palo y sin tener ningún descanso, semana a semana. Y después, yo con más conocimiento que los chicos, teníamos esa mochila de un club con tantos años de historia, un club muy grande a nivel provincial, que durante muchos años padeció más malas que buenas. Eso genera una situación de carga, de presión. El partido con Maipú creo que nos sacamos esa mochila. Sabíamos que si terminábamos primero en la zona, estuviera quien estuviera del otro lado, teníamos fe en ganarlo. Después de salir primeros fue una especie de liberación. Soltamos las emociones negativas, de presión, nos liberamos y, si bien la final, como toda final, fue un partido tensionado y friccionado, como se vio, en el final y en el alargue, demostramos que éramos el mejor equipo y lo coronamos.

Tonetto en la redacción de MDZ. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

- ¿Por qué ganan el torneo? ¿Qué análisis hacés desde lo futbolístico?
- Creo que fuimos el equipo que mejor jugó, con altibajos como todos los demás equipos. Entrando en detalle, lo que te decía del club en general. Yo este año sentí que la vibra, la energía en el club cambió, y eso obviamente en un año tan largo es fundamental. Tener las herramientas y que esté todo ordenado hace que uno como jugador se tenga que enfocar solamente en lo deportivo. Fue fundamental para nosotros como grupo. Y después, trasladándolo al campo, sinceramente creo que teníamos un equipazo en todas las líneas. Teníamos una mezcla de jugadores con experiencia, en puestos importantes, con chicos que están arrancando en su carrera e hicieron un año impresionante. Fuimos construyendo un equipazo, con equilibrio desde la llegada de Alfredo Berti. Sobre el final de la primera rueda ya éramos un equipo que daba gusto ver jugar.

- ¿En algún momento del torneo se te pasó por la cabeza que se les podía escapar?
- A mí, en lo personal, nunca se me pasó por la cabeza que no fuera este año. Si te reconozco que en un momento del torneo, sobre el final, que los tres de arriba empezamos a ceder, que es algo lógico, dije: “Bueno, si no es por el camino corto, va a ser por el largo”. En mi carrera tengo dos ascensos previos, con Platense y con Maipú, y fueron de las dos formas. Nunca tuve miedo ni incertidumbre. De alguna u otra forma iba a ser. Más allá de que tuvimos algún tropiezo, como todos los demás equipos, fuimos los que tuvimos un pico de rendimiento más alto a lo largo del año. Tuvimos una racha de partidos muy larga de partidos que no sólo ganamos, sino que jugamos muy bien.

- ¿Cómo es Berti en el día a día y qué les cambió a ustedes cuando llegó?
- Básicamente de la forma en la que se deja ver, es. Es un entrenador muy pragmático, muy simple, de la vieja escuela, con sus herramientas. Yo siempre digo que siendo una persona honesta, trabajadora y que va de frente al jugador es lo mejor. Alfredo tiene eso. Desde lo futbolístico nadie puede negar que es una persona experimentada, que hizo una gran carrera como jugador y que como entrenador va acumulando años y este éxito también es importante para él. Es una persona que no se casa con nada, no te dice nada que no te tenga que decir y, como te decía, él lo aclaró desde el principio, fue simple en lo que pretendía. Fue bueno también que él ya conociera al club porque Independiente es un club que tiene muchas cosas lindas, pero también muchas complicadas. Y desde su lugar, Alfredo descomprimió y eso para los jugadores es importante.

La entrevista completa (Primera parte)

 

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