Mundial de horseball: ¿qué es y por qué Argentina es importante?

Mundial de horseball: ¿qué es y por qué Argentina es importante?

Francia recibe el certamen ecuménico de la disciplina que se desprende del Pato, el deporte nacional por decreto de Argentina. Las expectativas de nuestro país.

Redacción MDZ Online

Francia alberga el Mundial de horseball, un deporte mundial creado en los años 70 y que tiene relación directa con nuestro país. ¿Por qué? Por ser una actividad que se desprende el histórico pato, el deporte nacional argentino por decreto. Si bien son similares en cuánto a las formas y reglas hay diferencias claras que los distancian. 

En horseball se enfrentan dos equipos de cuatro jugadores por lado (más dos reservas de cada equipo) que deben recoger del suelo, sin desmontar, una pelota envuelta en un armazón con seis asas de cuero y, que a través de un conjunto de pases y defensas, deben meterla en unas canastas fijas en los extremos del campo. A diferencia del pato, se juega en campos cerrados de arena y hay algunas reglas que se desprenden del balonmano, rugby y hasta del básquet. 

Argentina está presente en la cuarta edición que se desarrolla actualmente en Francia. Anteriormente estuvieron las citas de 2008, 2012 y 2016 y tras la suspensión del 2020 por pandemia volvió la acción en 2022. Si bien por historia nuestro país debería ser candidato por portación de nombre, la realidad es que los dos representantes en la actual cita mundialista no arrancaron bien: caídas ante Bélgica, Portugal y España en categoría pro League y derrotas con Portugal, España y Francia en sub 21. Además, se compite en sub 16, sub 10 y damas.

El pato perdió terreno a nivel mundial, de hecho se práctica en pocos países (Argentina, uno de ellos) por eso se creó la Asociación Argentina de horseball, para poder participar de manera independiente en los mundiales. De hecho, nuestro país recibió el primer certamen internacional por países en 2006, previo al debut mundialista de 2008. La idea de apuntar a ese deporte tiene que ver con la proyección internacional que permite competir en el exterior.

El papel en el actual certamen en Francia tiene un flojo rendimiento de nuestro país por un tema netamente económico: Argentina no tiene caballada propia y los jugadores no solo rentan los caballos para competir, sino que pusieron dinero de sus bolsillos para poder viajar y estar presente.

Más allá de las inminentes eliminaciones en las dos categorías, sumar experiencia y decir presente en todos los mundiales le permiten a Argentina seguir desarrollando la actividad, y de alguna manera, mantener viva la llama de un histórico deporte para nuestro país como el pato.

 

 

 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?