Crimen del hincha de la Lepra: 2 pruebas que complican a los detenidos

Crimen del hincha de la Lepra: 2 pruebas que complican a los detenidos

Por el asesinato a tiros de Gabriel Videla (26) hay cuatro imputados. La fiscal Claudia Ríos considera que existe evidencia suficiente para acusarlos. Y en el expediente destacan dos factores que esgrime el Ministerio Público para justificar la sospecha. Aquí, todos los detalles.

Facundo García

Facundo García

La interna en la barra de la Lepra sigue causando hechos de sangre. Por eso tras el asesinato de Gabriel "Gabito" Videla (26) el sábado por la noche, durante los festejos por el aniversario del Club en el parque General San Martín, se produjeron detenciones. La fiscal Claudia Ríos lidera una pesquisa en la que hay cuatro imputados por homicidio agravado por concurso premeditado de dos o más personas, por el uso de arma de fuego y por alevosía.

Alevosía, vale aclararlo, significa que los atacantes le dispararon a la víctima cuando no podía defenderse. Facundo Olivera, Iván Gómez y los hermanos Leonardo y Enzo Robledo han sido señalados por el Ministerio Público como los autores del crimen. Para justificar esa postura, Ríos se basa en al menos dos grupos de evidencias fuertes

1) El barrido electrónico: se trata de un estudio químico que detecta restos de una detonación sobre diversas superficies. Casi cualquier disparo de arma de fuego deja sustancias en el cuerpo de quien gatilla, especialmente en las manos. Y en el caso de los acusados, el análisis detectó pólvora precisamente en sus manos, en su vestimenta y en el vehículo en el que se desplazaban.

2) Los videos: en medio del festejo se oyeron numerosos tiros. Una vez que se había cometido el ataque, las imágenes de las cámaras muestran a los imputados subiendo raudamente en su auto. Eso quedó grabado. Poco después fueron aprehendidos por su actitud sospechosa. Se piensa que la velocidad con la que habrían tratado de alejarse del lugar del crimen es un indicio fuerte de que toda la secuencia fue planificada. 

La fiscal Claudia Ríos. 

Internas

La inquina en la tribuna de Independiente Rivadavia se agudizó tras el asesinato, a principios de 2019, de Omar Alfredo "Camel" Jofré, quien era el líder de la barra. De ahí en más la cosa se puso más y más espesa. En febrero de 2020, de hecho, un partido debió ser suspendido por los desmanes que se desataron entre facciones de la hinchada.

Finalmente, el sábado se festejaron los 108 años del club, con una reunión multitudinaria en las inmediaciones de los portones del Parque. En mitad de la celebración, pasadas las 23.30, empezaron los balazos. Cientos de personas corrieron a refugiarse entre gritos.

Un llamado al 911 advirtió sobre un herido. Cuando llegaron los médicos, se encontraron con el cuerpo de "Gabito" Videla, quien presentaba al menos cinco tiros que le afectaron el tórax, el hombro y la cara. Hubo además otros lesionados por balas y golpizas.

Nadie sabe cómo terminará la historia. Hace varios meses, algunas autoridades de la institución reconocieron a este diario que la pelea de los barras los excedía. Muchos no se sienten en condiciones de ponerle fin. La pregunta es quién será capaz de frenar la disputa; si es que eso, a esta altura, es todavía posible. 

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