Nave Cultural

Mendoza fue el escenario de un importante torneo de robótica

Estudiantes y robots se enfrentaron en un espectáculo de tecnología y creatividad en la Nave Cultural.

Gerónimo Sosa
Gerónimo Sosa jueves, 2 de noviembre de 2023 · 09:35 hs
Mendoza fue el escenario de un importante torneo de robótica
El encuentro se realizó el miércoles en la Nave Cultural

El miércoles pasado se llevó a cabo el Torneo Nacional de Robótica Zona Oeste en la Nave Cultural de Mendoza, una competencia de robots que destacó la diversidad y el ingenio tecnológico.

En este evento, participaron alumnos de distintas provincias que se enfrentaron en múltiples categorías. Además, se contó con la presencia de ingenieros y estudiantes universitarios que enriquecieron el evento, elevando el nivel de conocimiento técnico y sumando experiencia a la vibrante atmósfera de innovación y pasión por la robótica.

Una de las organizadoras del evento fue Graciela Bertancud quien también es la presidenta de la Fundación Thomas Alva Edison. "En esta ocasión hubo cuatro categorías para competir y son minizumo, zumo, seguidores de línea y fútbol. Hoy no solo participan escuelas de la provincia, sino que han venido alumnos de San Luis, San Juan y La Pampa", comentó. 

Para participar se debe ser mayor de 6 años y cada categoría posee un reglamento único que se debe cumplir. "Los estudiantes que participan en las distintas categorías del torneo terminan aprendiendo mucho sobre cómo construir y programar robots. Este proceso de liga hace que después los chicos se vuelvan expertos en robótica", comentó la mujer y agregó "nosotros somos los que estimulamos un poco la participación de todos los chicos en esta temática. Al principio teníamos diez, veinte y hoy tuvimos casi trescientos, cuatrocientos robots compitiendo". 

Grossi, uno de los robots presentados en la competencia

Un proceso largo 

La construcción de una de estas máquinas es un ejercicio de paciencia y precisión; lejos de ser una carrera contra el reloj, cada robot es el resultado de horas dedicadas. Gabriel Olivares es profesor de electrónica en la escuela ingeniero Gabriel del Mazo y comentó que trabaja cada sábado de manera extracurricular con sus alumnos para diseñar y luego crear los robots. "En total podemos tardar de cuatro a cinco sábados en crear un robot, pero todo depende de la cantidad de materiales que se tengan".

En cuanto al proceso de creación, comentó que primero les enseñan a los alumnos electrónica, luego les enseñan a programar y por ultimo, los ayudan a diseñar. "Dependiendo qué tipo de robots, el control de estos puede ser manual o a través de un celular, en este caso es a través de una aplicación que desarrollamos".

Una pasión que crece

Por su parte, Emiliano Bertancud, de Probot School, la primera escuela de robótica en Argentina, comentó que cada año hay más personas interesadas. "Este año han participado más de 300 robots y las destrezas que más inscripciones tuvieron fueron seguidor de línea y futbol. Hemos visto que hay niños de 9 años enfrentándose a ingenieros o chicos que estudian en la facultad y otra cosa es que las mujeres se animan a esto", aseguró. 

Los alumnos llevaron sus propios robots

De la mente a la realidad

En esta ocasión hubo cuatro categorías y en cada una de ellas los robots son diferentes. Jorge Vargas, estudiante recibido del Instituto Técnico Universitario, comentó cómo funcionan los robots que se inscriben en la categoría "seguidor de línea". "Básicamente, el robot de adelante tiene unos ojitos que son sensores infrarrojos, por lo que leen la línea. Estos ojitos emiten luz y la luz rebota en la línea blanca, si recibe luz es porque está en blanco y si no es porque está en negro entonces no arranca", explicó. 

Vargas, un apasionado de la Fórmula 1, comentó que a la hora de diseñar un robot ganador es esencial pensar en la aerodinámica y el peso, "juega mucho eso". 

La segunda categoría es la futbol, en este caso, los alumnos utilizan sus celulares para dirigir a los robots y todos poseen una forma de excavadora para poder hacerse y guiar la pelota al arco. 

Alumnos y profesores trabajando para mejorar sus robots

Por último, en las categorías de zumo y minizumo, los robots son autónomos, "tienen un sensor ultrasónico que va censando la distancia, 60 centímetros, cualquier cosa que se interponga en ese rango va a hacer que el robot avance con toda su potencia", comentaron alumnos desde la escuela Manuel Belgrano. 

Agustina Marín (16) de la escuela Reinaldo Merín. Hoy participó junto a sus compañeros con la categoría "sumo" y presentó su robot "Grossi". "No le teníamos fe, pero se la bancó", contó la joven, que comentó que recién este año conoció el mundo de la robótica: "No conocía nada, pero en la escuela me empezaron a mostrar un montón de cosas relacionadas a la programación y es algo que quiero seguir estudiando". 

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