El consejo de gran utilidad de un experto para evitar que la vid muera por las heladas

El consejo de gran utilidad de un experto para evitar que la vid muera por las heladas

Un investigador mendocino abocado al tema, explica la importancia de conocer las características de cada variedad para poder planificar la plantación en función de ello. Detalla que hay variedades más resistentes al frío extremo que otras y comparte herramientas para evitar perder la producción.

Zulema Usach

Zulema Usach

El invierno ya comenzó a hacerse sentir desde todos los frentes en Mendoza. Es que hoy, cuando las heladas en diferentes sectores de la provincia obligan a tomar medidas de protección, los cultivos no son un tema que queda fuera de la lista de las preocupaciones de especialistas y dueños de fincas pequeñas y medianas, cuyas decisiones están focalizadas a cuidar que las plantas de vid no queden expuestas al frío extremo; una situación que -de no tomarse los recaudos necesarios- año a año lleva a generar altos volúmenes de pérdidas.

Francisco Antivilo es investigador, ingeniero agrónomo y doctor en Biología egresado de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). A lo largo de los años, su especialidad ha estado focalizada a comprender los "secretos" que guarda cada variedad de vid y en función de sus características, el nivel de resistencia que en cada caso han demostrado a las heladas mendocinas. Es que si bien la tecnología hoy permite generar ambientes y estrategias de protección destinadas a colaborar a equilibrar las temperaturas dentro de las áreas dedicadas a la vitivinicultura, existen algunas pautas a tener en cuenta a la hora de planificar el sitio específico que debe tener cada variedad de uva dentro -inclusive- del mismo terreno.

La clave, conocer los "secretos" de la planta de vid

En sentido Antivilo quiere hacer su aporte desde el conocimiento. "Lo primero que hay que entender es que cuando ocurren heladas encontramos variedades que tienen mayor o menor resistencia al frío. Porque una cosa es el ambiente que podemos generar mediante la utilización de determinada tecnología y otra es conocer el estado fisiológico de la planta", explica el investigador al advertir que no todas las variedades responden de la misma manera ante una helada. Desde este punto de vista, en realidad la planta es la que debe adaptarse al ambiente y no a la inversa. El desafío está entonces, en "elegir la variedad adecuada en el lugar correcto". 

¿Cómo se logra poner la lupa en esta importante distinción que marcará la diferencia entre una producción bien aprovechada o una desperdiciada a la mitad?. Antivilo comparte algunos ejemplos claros. Mientras que la uva malbec es más sensible a las bajas temperaturas, la variedad cabernet tiene la característica de ser una planta más robusta y por lo tanto, más resistente. Esto es, justamente, por las propias características fisiológicas de cada variedad. "Si la planta es sometida a un frío muy intenso en el estadío del ciclo en el que guarda la mayor cantidad de agua, se puede perder el 100% de la producción. Por eso, si la planta es muy sensible no la expongan a peligrosas heladas porque se va a morir", destaca Antivilo y recalca que al momento de la plantación, todas estas variables deben ser tenidas en cuenta.

En las fincas es posible instalar sensores para poder conocer en detalle el mapa de la temperatura.

Las propias características de Mendoza, donde los oasis productivos presentan en su conformación numerosos "pozos" donde en las gélidas noches de invierno el frío de embanca, obligan a tomar decisiones concretas que en líneas generales, no implican inversiones a gran escala. Los actuales avances tecnológicos permiten por ejemplo, instalar sensores térmicos dentro de las propiedades de manera de contar con el registro de temperaturas en sus distintos sectores. Estas mediciones se pueden realizar en forma "casera" (es decir, instalando los aparatos en diferentes tramos del terreno) o bien, encargando los servicios.

Resistiendo para no morir

Por estos días, las plantas de vid en los terrenos cultivados de la provincia están en un estado de reposo y de máxima resistencia al frío. Sin embargo, cuando el sector afronta en buena parte la tarea de plantar nuevas cepas, la recomendación de Antivilo no se presenta de manera azarosa. Justamente. este mapeo de la variación térmica dentro de la misma finca permite contar con información concreta para luego planificar el tipo de vid a plantar. "Todas las plantas van censando el ambiente. A medida que el día de acorta, la planta detecta que viene el invierno y que es necesario aumentar los azúcares dentro de sus células y generar menos agua. Lo cierto es que hay variedades que son más eficientes detectando estos cambios ambientales", detalla Antivilo y aclara que puede suceder que frente a las heladas la planta menos resistente (malbec) desactive sus mecanismos de protección.

Las heladas pueden dañar la planta de manera muy grave

Otro aspecto que incide en el nivel de resistencia de la vid a las heladas tiene que ver con el momento del ciclo de vida en el que se hidrate. De hecho, el especialista detalla que hay variedades como la chardonnay, que presenta una brotación anticipada en relación a las otras y por eso sus posibilidades de subsistencia ante una helada tardía, son menores. Inclusive. hacia el mes que viene, las plantas comienzan a perder resistencia al frío. La contrapartida que se plantea como una de las mayores amenazas, tiene que ver con las heladas tardías. "En esta etapa se pueden generar graves daños internos en la madera de la planta y eso se reflejará luego en el momento de la brotación", aclara el ingeniero agrónomo.

Señales a tener en cuenta

Entre los síntomas que destaca Antivilo a la hora de detectar el grado de afectación de la planta de vid se destacan los siguientes:

- Si la planta no brota: Esto implica que ha muerto.

- Si crece un brote desde la zona del "cuello", es decir, cerca del suelo: Significa que la planta ha muerto pero que hay un brote que permite su continuidad al retornar al suelo.

- Si la planta brota mal, es decir, de manera dispareja: Implica que habrá brotes pero estos estarán "pasmados". 

- La planta presenta una brotación lenta: Los racimos en este caso serán más pequeños y por lo tanto, la producción será menor a la esperada. 

 

 

 

 

 

 

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