La imagen inédita que revela la pasión y el compromiso de Esteban Bullrich

La imagen inédita que revela la pasión y el compromiso de Esteban Bullrich

Justo antes de que Esteban Bullrich saliera al escenario de La vida es hoy, el evento que organizó su fundación para recaudar fondos para la lucha contra la ELA, el exministro recibió a la mejor maestra del mundo y se emocionó con su visita.

MDZ Sociedad

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Ayer, mientras Esteban Bullrich y su familia estaban en su camarín del Movistar Arena, en la previa de su evento La vida es hoy, unos pocos invitados tuvieron el privilegio de compartir un momento único con él. 

Keishia Thorpe, docente jamaiquina radicada en Estados Unidos y ganadora del Global Teacher Prize que entrega Fundación Varkey, quiso conocer a Bullrich, exministro de Educación y luchador incansable por un mundo con más oportunidades. Fue acompañada de Agustín Porres, director Regional de Fundación Varkey, quien aprovechó la ocasión para llevar a Bullrich el libro 50 docentes que están transformando Latinoamérica

Si bien Esteban Bullrich escribió el prólogo del libro editado por Fundación Varkey aun no había tenido ocasión de ver la versión impresa de ese ejemplar que rinde homenaje a los responsables de cambiar el mundo. 

"El maestro está llamado a forjar el despliegue de cada persona y del mundo. Definitivamente son la pieza fundamental del progreso", escribía en ese prólogo Bullrich, convencido del valor de los maestros en la educación y en la construcción de una sociedad mejor.

"El maestro es la piedra angular de nuestra sociedad. Si queremos promover una transformación educativa, es necesario fortalecer su formación y celebrar su tarea. Esa es la invitación: conozcámoslos primero y reconozcámoslos después", dice en su texto, invitando a conocer las historias de docentes que cambian el mundo 

En cuanto vio el libro, Bullrich se emocionó muchísimo. "Miró la tapa del libro y lloró durante algunos minutos", reveló una de las personas que presenciaron la escena. Keishia, que ganó el premio justamente por estar atenta a las necesidades del otro y construir desde ahí un espacio de diálogo, encuentro y superación, lo consolaba  mientras su familia lo miraba con mucho cariño.

Sin poder hablar, pero capaz de comunicar sus ideas y sentimientos, Bullrich escribió en su máquina: “por los docentes, hago lo que sea”. Buena síntesis de su amor por la educación. 

 

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