Desigualdad: en manos de quienes se concentran las grandes fortunas

Desigualdad: en manos de quienes se concentran las grandes fortunas

En el 8M vale promover una reflexión sobre la base de tantas desigualdades que aún falta reconocer entre hombres y mujeres: las brechas económicas. El limitado acceso al mercado laboral promueve una alta desocupación e informalidad pero también que la riqueza quede en manos masculinas.

Victoria Chales

Victoria Chales

La desigualdad en términos económicos es la base, muchas veces, de algunas violencias. Una mujer que no tiene autonomía porque sus ingresos son bajos o nulos, es más vulnerable a ser víctima de violencia sexual, psicológica o física. A pesar de ser un país ejemplar en legislación en materia de género en la región, en Argentina la brecha salarial por las diferencias en el acceso al mercado laboral entre hombres y mujeres continúa mostrando números muy negativos en este 8M de 2022.

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaboró un robusto informe sobre las mujeres en el mercado laboral en tanto sus ingresos, la desocupación y la informalidad. Así también exhibe un capítulo necesario sobre cómo se distribuyen las cargas tributarias entre hombres y mujeres y qué quiere decir que sean los hombres los principales aportantes.

En MDZ Radio con motivo del día internacional de la mujer dialogamos con Eugenia Rodríguez, Analista Económica de CEPA sobre las conclusiones del relevamiento: “EL 8M EN PERSPECTIVA ECONÓMICA. A dos años de pandemia y con la igualdad como meta”.

El objetivo del Observatorio es focalizar en la violencia económica que es el puntapié inicial para otros flagelos cuando la mujer no tiene autonomía.

En el reporte toma el tercer trimestre de 2021 en base a la EPH (Encuesta Permanente de Hogares). Allí se revela que “la tasa de desocupación que estructuralmente le impacta más a las mujeres fue del 9%. Esto significa que se abandonaron los dos dígitos y es el menor en los últimos cinco años para atrás”. Aún así se mantiene la distancia con los varones en 1,3 % ya que en el segmento masculino asciende a 7,7%.

Entre las mujeres de 14 a 29 años, el desempleo se agrava y es muy difícil el acceso a un trabajo en condiciones dignas. Si bien esto afecta también a los hombres jóvenes, lo hace en menor medida. “Al tercer trimestre de 2021 la tasa para las personas de 14 a 29 años se posiciona por debajo de los niveles pre pandemia, siendo de 18% para las mujeres y 16,6% para los varones”.

En cuanto a las condiciones laborales, la informalidad es un enorme flagelo en la sociedad argentina. “El mercado laboral muestra una constante de 36% de informalidad que se mantiene desde el 2019”.  En el caso de los varones, la tasa de informalidad se recortó con respecto a niveles pre pandemia (30,6% en el tercer trimestre de 2021 contra 34,2% en el mismo periodo de 2019). Sin embargo, en las mujeres, este indicador volvió al mismo punto que en 2019, al registrarse un 36,0% de informalidad arrojando una brecha de 5,4 %.

En materia de ingresos tanto en lo personal, como la ocupación principal que se denomina a la actividad que se realiza como fuente económica, los hombres ganan un 25% más que las mujeres. Si vamos al ingreso personal que pueden incluir otras entradas como jubilaciones o pensiones, los hombres las superan en un 28%”.

Viene arrastrando una desigualdad histórica en el acceso y en las condiciones con que ingresa al mercado laboral y eso hace que el mercado informal sea de alguna manera la salida para el sustento diario.

 

¿En manos de quién está la riqueza?

Si lo analizamos desde el punto de vista de la carga tributaria, se revela que la concentración de bienes y fortunas en general está en manos de hombres. "Tanto los impuestos sobre el patrimonio o lo que fue el aporte extraordinario de las grandes fortunas recayó principalmente sobre los hombres. ¿Esto qué quiere decir? La titularidad patrimonial está en manos de los varones, una masculinización de la riqueza". Así como la pobreza golpea más duro a las mujeres, la fortuna se concentra mayormente en manos de masculinos.

Esta distribución desigual se evidencia aún más si se considera el valor de los bienes en posesión de los varones respecto de las mujeres. Al año 2019, sobre el valor total de los bienes declarados, el 71,8% correspondían a los varones, mientras que las mujeres poseían el restante 28,2%, es decir que no solamente las mujeres son un tercio de las personas titulares del impuesto a los Bienes Personales, sino que además el valor de sus bienes es aún más bajo que ese tercio que representa su titularidad. 

A solicitud del Centro de Economía Política Argentina, la AFIP publicó a mayo 2021 un desagregado de los aportes percibidos en clave de género. "El aporte alcanzó a 10.000 contribuyentes, de ese total, un 74% fueron varones que aportaron además un 76% del monto final recaudado, alrededor de $177 mil millones. Esto quiere decir que 3 de cada 4 aportantes de Grandes Fortunas fueron varones y que además son ellos quienes poseen la mayor cantidad de patrimonio". 

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