Renzo: la historia de solidaridad que llegó hasta China para salvarlo

Renzo: la historia de solidaridad que llegó hasta China para salvarlo

Frente a la negativa del Gobierno de San Juan para ayudar al niño y su familia, fue la generosidad de cientos de personas lo que permitió que hoy esté siendo atendido por médicos de alto nivel. Su mamá se mostró agradecida con las colaboraciones que incluso le llegaron del otro lado del mundo.

Zulema Usach

Zulema Usach

La historia de Renzo Nuñez (13) no tardó en generar respuestas positivas desde todos los rincones del país e incluso del extranjero. Ni bien se conoció que la familia necesitaba apelar a la solidaridad ante la falta de respuestas por parte del gobierno, fueron varias las personas que decidieron aportar algo de dinero para que fuese posible que el niño, junto a sus padres pudiera viajar desde San Juan hasta Buenos Aires para ser atendido en el Hospital Garrahan.

Hoy, esa urgencia que por momentos pareció un horizonte imposible de alcanzar pudo ser subsanada y los especialistas ya se encuentran atendiendo y revisando el estado de salud general de Renzo, quien padece una grave enfermedad y en julio de 2021 había sido víctima de una mala praxis en el Hospital de San Juan, luego de una infructuosa intervención quirúrgica en una de sus piernas, que lo dejó con grandes dolores, inflamación y enrojecimiento. "Su pierna está cada vez peor. El hueso se ve hacia afuera y está muy dolorido", había advertido desesperada su mamá, Natalia Ossio, quien salió a visibilizar su situación ante la necesidad y la falta de respuesta oficial.

El grito de auxilio 

Antes de apelar a la solidaridad de la población, la mujer había golpeado muchas puertas para pedir ayuda sin obtener respuesta. Días atrás, incluso, había pensado en encadenarse en la puerta de la Casa de Gobierno de su provincia para poder ser escuchada. "Me dijeron que si hacía algo así, me podían meter presa y yo necesito cuidar a mi hijo", decía con tristeza y desesperación la mujer. 

Para poder cumplir con el objetivo de que Renzo sea atendido por los especialistas que siguieron su cuadro desde hace años, la familia tenía que armar bolsos y viajar. Luego de conseguir el dinero de los pasajes, solo faltaba costear la estadía en un hotel de Buenos Aires, a unas cuadras del Garrahan. Sin embargo, debido a la compleja situación económica y la necesidad de estar 100% dedicada al cuidado de Renzo, Natalia aún debía resolver ese aspecto junto a otros gastos médicos que requerirá el niño luego de ser intervenido por los especialistas del hospital pediátrico.

La familia de Renzo pudo viajar gracias a la solidaridad 

“Me siento muy agradecida a tantas familias que nos han ayudado para poder estar acá junto a Renzo. Gracias a las personas que colaboraron desde Mendoza, Chubut, Neuquén, Tucumán, Buenos Aires, Córdoba, Buenos Aires e incluso de China, es que hemos podido estar aquí para que sea posible poder salvar la vida de mi hijo”, dice con algo de alivio Natalia, quien ya se encuentra junto a Renzo en la sala de cuidados intensivos del Garrahan. La familia llegó a Ezeiza ayer al mediodía y con el dinero recaudado podrá quedarse al menos veinte días en Buenos Aires. 

Cuenta Natalia que antes de viajar en avión, Renzo estaba algo ansioso. “Queremos que su calidad de vida mejore. Una de las cosas que le gustaría mucho es poder aprender a poquito algo de la escuela”, comparte la mamá con esperanza. Por estas horas, los médicos se encuentran efectuando estudios al niño y observando su pierna. “Vamos a esperar a ver qué nos explican”, dice la mamá sin dejar de lado la preocupación que la invade.

Renzo junto a su mamá Natalia días atrás, en su casa ubicada en Pocito, San Juan

Desde su nacimiento, la lucha se hizo carne en esa mamá y su hijo. Renzo tiene hidrocefalia y mielomeningocele; una enfermedad que le afectó la médula y le dejó paralizados sus miembros inferiores, por lo que necesitó cirugías de alta complejidad desde muy pequeño. En 2015 el niño fue operado nuevamente, pero en la zona de la nuca. Además, Renzo presenta autismo, una afección en los riñones, usa pañales y solo puede acostarse de costado. Requiere de cuidados intensivos las 24 horas, debido a lo delicado de su estado de salud.

En mayo del 2020 Renzo necesitó de ocho operaciones en el mismo mes porque su cuerpo rechazaba la válvula que hay en su cerebro. Sufrió numerosas convulsiones y un paro cardíaco. Una vez más, los médicos de Garrahan habían salvado su vida. “Ha sido todo muy complejo, pero aquí estamos. Haciendo todo lo posible para salvar y mejorar su vida. Esto no hubiese sido posible sin la ayuda de todas las personas que colaboraron con nosotros”, repite la mamá que deberá quedarse en Buenos Aires por tiempo indeterminado, según la evolución de su hijo.

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