El fenómeno empresarial que forma parte de un fraude y que se convirtió en una práctica muy común

El fenómeno empresarial que forma parte de un fraude y que se convirtió en una práctica muy común

Muchos consumidores acceden a bienes y servicios confiados en una imagen empresarial que no es tal como las propias campañas publicitarias de las compañías dicen.

MDZ Sociedad

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Existen consumidores con un deseo genuino de consumir de forma mas consciente, con respecto a una sincera preocupación ambientalista. Aprovechando esto, muchas empresas fingen cierta amabilidad con el medioambiente sin tener una práctica ecologista real, con el solo fin de atraer nuevos clientes.

Con la cercanía del año 2030, fecha que fijó la Organización de Naciones Unidas para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Estos incluyen varios puntos sobre ecología y algunas empresas buscan "limpiar" su imagen, solo con fines meramente de marketing.

Esta estrategia se llama "Greenwashing", que traducido literalmente del inglés significa "lavado verde". El término hace referencia a las prácticas fraudulentas de las empresa que anuncian productos que son amigables con el medioambiente aunque sea falso. El objetivo, además de conseguir los nuevos clientes mencionados previamente, también es evitar la pérdida de los que ya están con la empresa.

Esto no es nada nuevo. Lo que si ocurrió últimamente es un aceleramiento de su uso. El término lo acuñó el ecologista Jay Westervel en 1986 para describir las campañas fraudulentas de determinados hoteles con respecto al medio ambiente. En aquel caso, se comprobó que daban un discurso ecologista en sus campañas publicitarias pero sin tener un plan ambientalista real, sino como parte de un programa de ajuste de la propia empresa.

El término "greenwashing", durante las últimas décadas, comenzó a ser popularmente conocido a nivel global para denunciar este tipo de casos de "falso ecologismo". Con ese crecimiento del uso de la palabra, se originaron una gran cantidad de estudios sobre este fenómeno fraudulento.

Según la consultora Ideas Medioambientales, “hay estudios que afirman que solo el 4,5 % de los productos que nos venden como ´verdes´ responde realmente a las características que los definen como tal en sus etiquetas o publicidad. Esta cifra dimensiona la magnitud del engaño que se lleva a cabo mediante el greenwashing”.

Desde ese mismo espacio, aclaran: “El greenwashing se puede realizar de forma proactiva, como medio para destacarse de la competencia o evitar futuras preocupaciones, o de forma reactiva, para mitigar la preocupación pública o la mala imagen que se haya podido generar por pertenecer a un sector problemático, por un accidente o un suceso, o simplemente por una noticia negativa sobre la actividad o el producto”.

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