El nuevo Gobierno

Comienza a definirse el nuevo poder y hay movimientos en la Corte

Esta semana debería elegirse el nuevo presidente de la Suprema Corte de Mendoza. La votación se pasaría al lunes. Hay dos candidatos y Alfredo Cornejo mira de costado. Qué cambios vienen.

Pablo Icardi
Pablo Icardi jueves, 23 de noviembre de 2023 · 07:00 hs
Comienza a definirse el nuevo poder y hay movimientos en la Corte
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Mientras el país está con los ojos puestos en la Ciudad de Buenos Aires por las definiciones del presidente electo Javier Milei, en Mendoza comienza a definirse, también, la estructura del nuevo poder. Alfredo Cornejo asumirá el 9 de diciembre como gobernador y se espera que a finales de la próxima semana ya tome forma el nuevo gabinete. Antes, hay otras instancias que deciden autoridades y rumbos. Uno de ellos es la Suprema Corte, que debería elegir presidente hoy, pero que postergará la votación para el lunes. 

En esa elección aún no está del todo claro quién resultará electo. La duda en el bloque filo oficialista es si finalmente José Valerio irá por la presidencia y si Dalmiro Garay irá por un nuevo mandato. Ambos forman parte del sector más cercano al oficialismo provincial, pero no tienen el mismo origen y tampoco mantienen una relación fluida. El propio Valerio fue quien, puertas adentro, se quejó intensamente por la permeabilidad política de la Corte en los momentos de mayor tensión. En el bloque peronista no aparecen candidatos, pero mantienen los cuestionamientos al mecanismo de elección. Garay tiene un vínculo de confianza profesional y relaciones políticas pasadas con Cornejo (fue ministro de Gobierno suyo). Aún así, aseguran que el actual presidente de la Corte "es el que más límites le supo poner" a Cornejo en su momento. 

El nuevo presidente de la Corte será electo con el nuevo mecanismo de votación, que incluye tres rondas y una mayoría especial. Si en las dos primeras votaciones ningún candidato logra 5 de los 7 votos a su favor, en la tercera ronda se designa por mayoría simple, es decir alcanza con 4 votos. El mecanismo es al estilo cónclave y debe resolverse en un día. 

Alfredo Cornejo se "recibe" de Gobernador electo y saluda a Dalmiro Garay.

Además, en diciembre debe entrar en vigencia plena la reforma en el funcionamiento jurisdiccional del Máximo Tribunal de Mendoza. Se trata de la colegiación de los jueces y la eliminación de las salas, que implica romper con la estructura actual. El nuevo presidente deberá hacerse cargo de ese proceso que hasta ahora fue paulatino. Entre otras cosas, todas las causas que ingresen serán sorteadas y se integrarán ternas de ministros para avocarse. 

El nuevo funcionamiento fue resultado de una de las crisis políticas más intensas que se haya vivido en el cuarto piso de Tribunales. El gobierno de Rodolfo Suarez intentaba una reforma similar, pero unilateral. El ala peronista de la Corte, liderados por Omar Palermo y Mario Adaro, se rebeló y hasta escribieron duros términos en dos sentencias, denunciando que ese tribunal actuaba por voluntades políticas y presiones del Gobierno. La solución llegó desde la propia Corte con un acuerdo y un proyecto de reforma consensuado que a fin de este año debe estar en funcionamiento pleno. 

Cambios

El presidente de la Corte también es clave en el vínculo con el Gobierno. No es una necesidad, pero sí fue una realidad que en los últimos años hubo conexión entre los dos poderes. Alfredo Cornejo es un dirigente que busca sinergia, por mencionar un término. Valerio y Garay llegaron a la Corte con de su mano, aunque con perfiles distintos. 

El gobernador electo tiene en mente ajustar algunas de las reformas que implementó en su primer mandato y enviar otros cambios en el funcionamiento de la Justicia. Algunas pueden tener que ver con los juzgados (no solo penales, sino de familia y civiles). Pero más allá de la Corte buscará cambios en los códigos de procedimientos relacionados con los delitos, como el Código Procesal Penal y el Código Contravencional. Esto es porque apunta a "endurecer" el rigor persecutorio en delitos menores para agravar penas.  Allí Cornejo entienden que es necesario un acompañamiento en la gestión desde el Ministerio Público Fiscal.

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