Los 15 años que cambiaron Argentina

Los 15 años que cambiaron Argentina

Planes sociales en crecimiento y una paz que la calle ya no ve. Los fenómenos políticos que cambiaron la cultura del país y obligaron a desafíos editoriales. Una historia que recién empieza.

Rubén Rabanal

Rubén Rabanal

El 2007 fue año clave para el país. Terminaba el gobierno de Néstor Kirchner y se definía la llegada de Cristina Fernández de Kirchner a la presidencia que en ese momento se planteaba solo como un juego de alternancia con su marido algo que la vida después cambió. Ese año fue también el final de algunas certezas que habían aliviado los efectos de la crisis del 2001. Néstor Kirchner había mantenido hasta ese momento, mas allá de otros enormes desaguisados de su gobierno, los superávit fiscal y comercial como una marca de virtud de su administración. El presidente se había obsesionado también con mostrar reservas reforzadas en el Banco Central y Martín Redrado podía mostrar u$s 32.025 millones en caja con un dólar, oficial y único, a $ 3,08 en las casas de cambio.

La calma que en apariencia vivía el país escondía, en realidad, un deterioro que avanzaba con más velocidad que la que se percibía en la calle. Un mes después de la fundación de MDZ y en medio de un acto por la campaña presidencial de su esposa, Néstor Kirchner tuvo que salir a reconocer que la ahora vicepresidenta lo había retado por "gastar demasiado". Prometió el fallecido expresidente que su esposa iba a defender un superávit de no menos de 4 puntos del PBI. Él había tomado el gobierno con un superávit de 2,3 % que le dejó Eduardo Duhalde y  le dejó a su esposa un 2,9%, pero casi silenciosamente la crisis fuerte había comenzado. Al final del primer gobierno de Cristina Fernández de Kirchner los números ya  mostraban un déficit de 0,7% y el 2015 llegó con un rojo de 4 % del PBI.

La decisión de avanzar con un medio puramente digital e independiente en medio de ese contexto, que condicionaba además a la prensa en lo económico y lo política planteaba un desafío editorial y también cultural sin antecedentes. Mas cuando el lanzamiento se hacia desde Mendoza y compitiendo en información desde el primer momento con medios de todo el país. 

El país cambiaba día a día y no sólo por los números de la economía. Esa Argentina que emergía tras la crisis del 2001 tenía que hacerse cargo, por ejemplo, de la reconversión de los Planes Jefes y Jefas que el duhaldismo había alimentado en medio de la crisis. Eran por entonces 2 millones de beneficiarios que con el correr de los años se fueron ampliando, creando polos de administración en cabeza de jefes piqueteros que le disputan el poder al propio Frente de Todos. De esa realidad se llegó a que hoy mas de 50 % de la población argentina recibe asistencia social como único ingreso o como complemento de un trabajo insuficiente Son mas de 22 millones de cheques de asistencia que mensualmente emite el Estado.

Esa debacle económica y social vino necesariamente acompañada de un cambio cultural que hoy parece muy difícil de revertir. Esa batalla no la dio ningún gobierno, tampoco el que encabezó Mauricio Macri. Para los medios, por el contrario, planteo un desafío cada día mas complejo, Y ahí aparece el desafío de un medio: informar a la ciudadanía mientras avanza un proceso de destrucción social como el que vivió Argentina, siempre respetando la independencia editorial y acompañando a su vez la historia y su impacto en la vida diaria de los argentinos, ya sea en medio de conflictos como la pelea del 2008 del kirchnerismo contra el campo, como en duras campañas electorales como la del 2015, donde cambio en el poder y la decadencia de un esquema que ya entonces estaba juzgado por su nivel de corrupción mantenía en vilo al país.  Estaba claro que esa Argentina del 2007 fue un país muy distinto al que llegamos en este 2022. 

En estos 15 años también se forjaron en Argentina ofertas y culturas políticas distintas. El kirchnerismo, que había nacido como fenómeno sin votos propios en el 2003 para luego apoderarse del peronismo de la mano del desembarco en la provincia de Buenos Aires, terminó tomando a todo el PJ "eterno" de gobernadores y sindicalistas para luego sumirlos en internas y cruces que hoy marcan el ritmo de la realidad. El macrismo vio la luz de una chance nacional que tomó forma del Juntos por el Cambio con el radicalismo y la Coalición Cívica. No fue un proceso fácil en su interna y aun no sigue siendo. Hoy los desafíos editoriales son los mismos o más complicados aún. El país tiene por delante una crisis económica sin final predecible y con un cambio de marketing dentro del gobierno que aun no genera certezas. A la llegada de Sergio Massa al ministerio de Economía debe sumarse el anticipo de una campaña electoral que será impiadosa y que, además, ya comenzó. Otro cambio y otro tiempo, pero con la misma tensión. y los mismo desafíos que hace 15 años. 

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