Marcha masiva: los docentes se transforman en eje de las protestas con apoyo de otros gremios y miden el impacto

Marcha masiva: los docentes se transforman en eje de las protestas con apoyo de otros gremios y miden el impacto

Los docentes cerraron tres días de paro con una marcha masiva a la que adhirieron otros gremios y organizaciones sociales. El juego de poder y de legitimidades.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

picardi@mdzol.com

Dos muñecos que se mofan del gobernador Rodolfo Suarez y el director de Escuelas José Thomas abrieron la manifestación y detrás, 12 cuadras de docentes, sindicalistas, partidos políticos y organizaciones sociales que marcharon por el centro de Mendoza sumándose a la protesta de los docentes, sector que se transformó en el eje de las protestas. Seguridad propia, cortes de calle, consignas diversas y un núcleo principal: salarios que no alcanzan.

Para algunos, como la CTA y el propio SUTE,  hubo una protesta con elección de "cirujano": protestan porque los salarios no alcanzan sin mencionar la gestión nacional. Otros, como los partidos de izquierda, sumaron quejas más generales. No hubo agrupaciones relacionadas con el oficialismo local que adhieran a la marcha docente, a pesar de que hubo reuniones particulares con algunos de ellos. 

 

 

En recorrido gran parte de la vida cotidiana de la ciudad seguía: no hubo repudios relevantes de parte de los miles de autos que quedaron bloqueados, en las veredas la gente circulaba casi sin problemas y se sumaron algunas adhesiones. Los gremios tuvieron su propia seguridad y no se registró ningún tipo de incidentes. 

Fueron tres días de paro que tuvieron menos adhesión formal que los anteriores pero que igual alteraron las clases normales que terminaron con una marcha y concentración que, nuevamente, copó las calles y la explanada de Casa de Gobierno. En el Gobierno siguieron lo que ocurría minuto a minuto y relativizan el impacto de la protesta docente al asegurar que hubo muchas organizaciones que se sumaron y no son representantes de ese sector. De hecho entre las más de 20 mil personas que estuvieron hubo diversidad de representación. El núcleo de docentes ocupaba al menos 4 cuadras. 

El impacto de la protesta tiene mediciones de poder interno y externo. Para el Gobierno para evaluar el efecto de la presión que puede ejercer en las calles el SUTE y para el propio gremio para evaluar el grado de convocatoria y un dato clave: cómo se sostiene en el tiempo la protesta. Al mismo tiempo, se sondea el grado de cohesión entre los gremios. No es casual que ATE haya marchado con alguna distancia del propio gremio docente, pues tiene una enemistad política manifiesta con la conducción de los docentes y que solo fue amenguada por la detención de Roberto Macho. También funcionó el quiebre con un sector de la Salud: los profesionales acordaron su aumento en paritarias, pues tiene un impacto mucho mayor que el del resto.

La primera línea del SUTE encabezó la marcha, con Gustavo Correa a la cabeza. El dirigente surgido desde el semillero de la lista celeste es el principal apuntado por el Gobierno por su filiación con el Frente de Todos. Pero en la calle había mucha más gente de la que vota en el propio Gremio. Los docentes privados nucleados en Sadop le siguieron en convocatoria y también en el orden de aparición en la enorme columna que recorrió el microcentro. Otros gremios, como los judiciales, también adhirieron. 

En la manifestación funcionó la logística propia de cada organización. Así, por ejemplo, el Polo Obrero, que cerró la marcha, movilizó a un grupo de personas que cubría más de tres cuadras y sumaron sus propias consignas en paralelo al reclamo docente puntual. 

El gobernador Rodolfo Suarez y el titular de la DGE José Thomas fueron los principales apuntados por los docentes. Allí también se deja ver un trasfondo interno del Gobierno: Thomas quedó expuesto por el rol político que le tocó ejercer por carencias propias del Ejecutivo. 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?