Cristina Kirchner fuerza una nueva jugada y manda a Alberto Fernández a un rincón

Cristina Kirchner fuerza una nueva jugada y manda a Alberto Fernández a un rincón

No es un secreto que Alberto Fernández no se habla con Cristina Fernández de Kirchner. Tampoco que ambos realizarán dos actos paralelos para homenajear a Juan Domingo Perón, quien suponía que cuando los dirigentes se peleaban, se reproducían sus seguidores. La crisis en el poder es insoportable.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

“Mañana vamos a ver lo que dice la jefa en Ensenada. Ojalá no pase nada, pero nunca se sabe”, dijo, optimista, un intendente del conurbano que, como la mayoría, no irá hoy a la CGT a escuchar a Alberto Fernández pero que sí estará en el acto que protagonizará Cristina Fernández de Kirchner junto con La Cámpora y una buena cantidad de jefes comunales.

“Estás esperando un milagro… Siempre que habla hay lío, no hay calma”, le anoticia MDZ en la confianza que tiene con esta fuente. “Sí, jaja… Es un espacio lleno de…”, y no completamos la frase por respeto y porque su consideración también puede ser reemplazada por "tensiones".

Queda mal que un intendente no crea en los atributos de quienes conducen los destinos de su espacio político. Sin embargo, esta definición, que no es nueva en él ni en la mayoría como él también desnuda otra situación. Que al igual de lo que sucede con los que participan de un piquete o un acto cualquiera, ellos también parece que van obligados para cubrir con las apariencias.

Mientras este será un nuevo fin de semana de tensión en el Frente de Todos, Sergio Massa anunció una nueva postergación de congreso partidario programado para mediados de este mes en el que, supuestamente, sus seguidores le pedirían una reconfiguración política y le reclamarían a los representantes de la dupla presidencial que tomen un único camino.

De hecho hoy, cuando los canales y las radios dieron la noticia de que una persona quería tirarse desde uno de los andamios del Congreso de la Nación, este periodista llamó a uno de los amigos de la Cámara de Diputados de la Nación para ver si no era el propio Sergio el que quería tomar tan drástica decisión. Entre risas y caras de simpatía, el interlocutor avaló la ironía de la pregunta.

El oficialismo es hoy una nave sin rumbo ni brújula, donde sólo uno de sus miembros, la vicepresidenta de la Nación, pide abiertamente, casi a los gritos, una rectificación urgente y sus voceros oficiosos que pasan a ser oficiales, como Andrés "Cuervo" Larroque, trabajan para que sea ella la candidata para el próximo período electoral y se abandone la etapa de buenos modales.

“Olvidate que haya paz de ahora en más”, coincidieron un habitante del espacio presidencial que ya se resignó y otro que está todos los días peleando que las ideas de la vice sean llevadas a la práctica.

“Lo va a volver loco, acordate. Este no sabe a lo que se expone”, dijo la fuente camporista sobre la postura de Cristina Fernández de Kirchner y lo que tendrá que soportar el presidente que, a diferencia de lo que muchos suponen, tiene como única estrategia no escuchar a nadie más que le tire “pálidas”, empezando por CFK.

Massa postergó su plenario, entre otras cosas, por una nueva media palabra que le habría ofrecido el presidente en el nuevo viaje que compartieron la semana pasada. Le confesó que el ministro de Economía Martín Guzmán tiene un plazo para mostrar resultados, fundamentalmente con respecto a la inflación.

Esta versión, que le fue brindada a MDZ por más de una fuente cercana al elenco presidencial y al del propio presidente de la Cámara de Diputados, choca con otra, también provista del ala “optimista” del Gobierno que cree que “todos los niveles de producción y actividad están por las nubes, hay una recuperación concreta. Vas a ver como de a poco la inflación también va a caer”, dicen.

Con esta mirada, agregan algo que el presidente Fernández volvió a insinuar. Su idea reeleccionista, “cuando la inflación empiece a ser del 2% a partir del año que viene”.

“¿Te das cuenta lo increíble de toda esta discusión?... Están hablando de reelecciones en todos lados cuando lo seguro es que nos peguemos contra un muro el año que viene. La gente nos putea por lo mal que está y encima muchos creen que vamos bien, entre ellos el propio presidente”, exclamó un funcionario de la Casa Rosada que no prevé grandes cambios en el futuro.

¿Para qué va a haber cambios en un Gobierno que está en crecimiento?”, volvió a argumentar a través de un interrogante. Por eso, cualquier promesa o palabra dada, cualquier observación del día de hoy puede ser rápidamente modificada durante los días posteriores.

La única que lo sabe es Cristina Fernández de Kirchner. De ahí su fortaleza política en un espacio lleno de racionales y varios creyentes que esperan, aún, un milagro y un cambio de rumbo que empodere al presidente.

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