El oficialismo vuelve a la carga con el proyecto más anhelado de Rodolfo Suarez

El oficialismo vuelve a la carga con el proyecto más anhelado de Rodolfo Suarez

En los próximos días desarchivarán la propuesta de reforma constitucional que ingresó hace dos años a la Casa de las Leyes e insistirán nuevamente con su debate. El peronismo sigue resistiendo la iniciativa y condiciona su avance.

Gianni Pierobon

Gianni Pierobon

gmpierobon@gmail.com

Tal como lo adelantó en su discurso del 1º de mayo ante la Asamblea Legislativa el gobernador Rodolfo Suarez, el oficialismo mendocino volverá a la carga con el proyecto de reforma de la Constitución provincial. Buscarán en los próximos días desarchivar la iniciativa que ingresó hace dos años a la Legislatura e insistirán nuevamente con su debate. Sin embargo, el peronismo sigue rechazando la propuesta y esta falta de respaldo anula las posibilidades de que la modificación de la Carta Magna se concrete.

El plan oficialista es que en la próxima reunión de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) del Senado se retome el proyecto y se comience a definir un cronograma de reuniones con distintos sectores de la sociedad para discutirlo. Analizan también que los legisladores vayan a debatir la reforma a diferentes instituciones y no solo recibir en la comisión a especialistas e instituciones.

La denominada “reforma institucional” de Suarez ingresó a la Legislatura en agosto de 2020 y concretamente plantea la unicameralidad en la Legislatura, la eliminación de las elecciones intermedias, avanzar con la autonomía municipal y otros puntos.

Hubo varios intentos infructuosos a lo largo de estos dos años para que la iniciativa prospere. Se la trató en comisiones pero sin participación de la oposición y con el correr del tiempo terminó naufragando en la Casa de las Leyes. El punto central es que la propuesta no cuenta con el apoyo del peronismo y se requieren dos tercios de los votos tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado para avalar una reforma constitucional.

Con la actual composición legislativa, Cambia Mendoza necesita a los partidos opositores para poder aprobar una eventual ley que declare la necesidad de una modificación a la Constitución y que llame a un referéndum para que la ciudadanía vote por el sí o por el no a la reforma. Si se impone el sí, se convoca a una asamblea constituyente que definirá la redacción de la nueva Carta Magna.

Es decir que el oficialismo necesita sí o sí el apoyo del principal espacio opositor, el Frente de Todos, para conseguir los votos necesarios para habilitar el proceso.

“Vengo a pedirle a la oposición, con la mejor voluntad de diálogo, que permita abrir el debate de cara a la sociedad. No hay excusas justificables para seguir demorándolo”, manifestó el gobernador Suarez el pasado 1º de mayo en relación a su proyecto más anhelado.

Sin embargo, a casi un mes de esas declaraciones todavía no hubo un avance concreto en la Legislatura respecto a la iniciativa. Según explicaron desde el oficialismo, la demora estuvo relacionada con que todavía no se constituía la comisión de LAC tras la renovación de legisladores, hecho que terminó ocurriendo días atrás.

La senadora radical y presidenta provisional del Senado, Natacha Eisenchlas, manifestó a MDZ que a partir de ahora está “la decisión política de darle curso al debate de la reforma”.

“Hemos hablado de establecer un cronograma de reuniones de la comisión con universidades, centros empresariales, con el CEAS y muchas instituciones, todas las que tengan algo que decir respecto a este tema. La semana que viene el presidente Marcelo Rubio terminará de presentarlo ante la comisión y empezaremos lo antes posible”, manifestó la legisladora.

Explicó que la propuesta ya comenzó a debatirse pero los encuentros eran principalmente por ZOOM, ya que fue en pleno auge de las restricciones a la presencialidad por la pandemia de coronavirus.

La idea oficialista para la próxima etapa es no solo invitar a representantes de distintos sectores a la Legislatura, sino que los miembros de la comisión también se trasladen a distintos lugares para debatir la reforma.

“El desafío que tenemos nosotros es que se entienda por qué es importante y en qué le afecta a su calidad de vida”, expresó Eisenchlas, una de las dirigentes de mayor confianza de Suarez.

Asimismo, la senadora apuntó que la discusión no tiene un plazo determinado, pero esperan que la votación se concrete durante este 2022. “Durará todo lo que demande, porque la idea nuestra es que salga con toda la representatividad y legitimidad posible. Lo que queremos debatir es la ley de necesidad de la reforma, con ciertos puntos que el Ejecutivo propone, pero esos puntos pueden ser modificados. No queremos que nadie quede al margen del debate. Nosotros esperamos que la votación sea este año”, indicó.

No obstante, el principal escollo para que avance este proyecto está en la resistencia del peronismo a debatirla, postura que sigue igual de vigente que meses atrás. Precisamente, durante la Asamblea Legislativa del pasado 1º de mayo la presidenta del PJ local y senadora nacional Anabel Fernández Sagasti sostuvo que hay un mandato partidario que por unanimidad resolvió no tratar la reforma impulsada por Suarez.

Desde el Frente de Todos que pese al nuevo intento del oficialismo de reflotar la discusión, no están dispuestos a brindarle el apoyo a la iniciativa. “Esa reforma es un mamarracho. No es una reforma seria”, sostuvo un dirigente peronista a MDZ.

“Nosotros estamos dispuestos a discutir una reforma integral profunda de la Constitución, no algunas cosas sí y otras no. Queremos discutir que el Tribunal de Cuentas sea rotativo, que el jefe de fiscales de la provincia dure 4 o 5 años, entre otros temas”, manifestó.

De todas maneras, en el radicalismo no pierden la esperanza de que el PJ pueda habilitar la discusión legislativa. “No lo vemos como una puerta cerrada, tampoco como una puerta abierta. Ellos en un principio dijeron que tenían el mandato partidario para no aprobarlo, pero no hemos vuelto a hablar del tema y tampoco tenemos un no rotundo”, sostuvo la senadora Eisenchlas.

Pero además existen condicionamientos al interior de Cambia Mendoza para la reforma constitucional. El PRO, principal aliado de la UCR en la coalición provincial, se ha manifestado a favor de la propuesta en líneas generales pero resaltan que no quieren un proyecto “enlatado” al que no se le puedan hacer modificaciones.

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