Por qué Mauricio Macri pone en aprietos a otros referentes de Juntos por el Cambio

Por qué Mauricio Macri pone en aprietos a otros referentes de Juntos por el Cambio

La insinuada candidatura presidencial de Mauricio Macri, a la que sumaría como vice a María Eugenia Vidal, desató una nueva crisis en toda la oposición de la provincia de Buenos Aires por los condicionamientos que el expresidente impone en la negociación legislativa. Varios renunciaron a seguir así.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Néstor Grindetti se hartó y no sólo se fue del grupo de WhatsApp del PRO, sino que decidió no ser más parte de la representación de los intendentes del ese partido con el oficialismo bonaerense de Axel Kicillof. Por otros motivos pero con los mismos fundamentos de hartazgo, Máximiliano Abad y Erika Revilla, representantes radicales, también se fueron de ese selecto grupo.

Lo que habría hastiado a Grindetti fueron los constantes reproches que recibía por parte de varios de sus pares del PRO, que siempre le hacían un reproche por el resultado de la negociación. Es que tampoco se la hacía fácil Martín Insaurralde, el jefe de Gabinete de la Provincia, un “intenso”, como lo bautizaron, que siempre “terminaba corriendo los márgenes de la negociación para sacarnos otra cosa”.

“Nosotros, gracias a Dios, somos un convento de salesianos… Nadie discute demasiado, rápido nos ponemos de acuerdo… Pero en el PRO cada uno tironea para su lado”, dijeron del lado radical de la vida que, expertos en la negociación con el oficialismo peronista desde la época de Eduardo Duhalde como gobernador, siempre saben cómo mantener las formas sin parecer que acordaron.

Sin embargo, el problema central es la intromisión en la política bonaerense de Mauricio Macri a través de su nuevo candidato, Cristian Ritondo, que también es el referente provincial de María Eugenia Vidal. Al parecer, Macri quiere que la exgobernadora sea su compañera de fórmula en 2023 y por eso le pidió que avanzara con su exposición pública mucho más cercana a los “halcones” de su espacio, cada vez más lejos del radicalismo. Es extraño que Ritondo se ponga en contra a todos los jefes comunales de su espacio y del radicalismo si aspira a ser gobernador. 

"No creo que sea sólo una cuestión de Cristian, a Mauricio le molesta que se empiece a pensar cada vez más en Juntos y menos en Cambiemos", línea argumenta en la que también trabaja Patricia Bullrich.

Un diputado provincial que está por obligación en casi todas las negociaciones centrales lo expuso de esta manera: “Mauricio sobrevuela los temas, y ahora empezó a exigir posturas que nunca fueron consensuadas en la mesa provincial. Cree que sabe, le llenan la cabeza, y luego impone un criterio totalmente equivocado para la dinámica que tenemos entre la UCR, el PRO y la Coalición Cívica”.

El último elemento que hizo estallar el frente opositor y la salida abrupta del grupo de WhatsApp de Revilla, Abad y Grindetti fue el nuevo tratamiento a la reforma del Banco Provincia impulsado por el Gobierno provincial de Axel Kicilof y que Juntos bonaerense ya había decidido dar su apoyo.

“No podemos volver a atrás con reformas que nos costaron muchísimo imponer y significaron un costo muy importante sobre una parte de nuestro electorado”, dijo Macri tras escuchar los argumentos que le acercaron Vidal, Ritondo y el ministro de Economía, Hernán Lacunza.

“Sí, todo bien, eso te lo puedo entender. Pero cuando lo hablamos en la mesa de provincia, Vidal no dijo nada. Ya había quedado bastante mal por cómo le fue y cómo quedó con el resto del espacio al tratar de frenar el tema de las reelecciones. Los intendentes no la quieren ni recibir”, explicó una de las fuentes a MDZ.

Sin interrumpir su argumentación y su enojo con la situación, el mismo referente agregó que “volver a tratar el tema del BAPRO no es un capricho. El mismo Julio Conte Grand y uno de los ministros de la Corte ya nos avisaron de la inconstitucionalidad de algunos artículos. Si hicimos algo mal hay que corregirlo, y no esperar que todo sea vuelto para atrás”.

En estos momentos lo que desató la discusión y provocó los portazos fue este tema. “Pero todos los días tenemos que lidiar con imposiciones de Macri (Mauricio) que cree que no necesita la Provincia de Buenos Aires para ganar”, añadieron. 

Esta “horizontalidad” de la que se quejó Miguel Ángel Pichetto hace quince días en una nota con La Mesa del Poder, en MDZ Radio, se disparó en la provincia de Buenos Aires con la decisión de Horacio Rodríguez Larreta de disponer de una estrategia de “lado a lado”, en la que Vidal terminó siendo candidata porteña y dejó de ser orgullosamente bonaerense y el ahora vecino de Tigre, Diego Santilli, ganó las elecciones de 2021.

Más allá de los ruidos que esta decisión trajo aparejado, entre los que se destacan la irrupción de nuevos candidatos a pesar de la victoria del año anterior, lo que puso en crisis el espacio la permanente insinuación del ex presidente de volver a presentarse como candidato presidencial, algo absolutamente resistido y rechazado por todos los intendentes del Gran Buenos Aires y los distritos que son “cabecera” de secciones electorales.

Un ex funcionario nacional con un nuevo rol a nivel provincial, dijo preocupado. “Si te tengo que aventurar algo, hoy te digo que vamos divididos, ni siquiera en una PASO, al 2023”. Menos alarmista pero tan preocupado se mostró Gustavo Posse, el experimentado intendente de San Isidro. “Tanta toma de posición interna es muy perjudicial. Subestiman la situación y algunos creen que de cualquier forma se gana, pero no es así”.

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