Dólares a cambio de congelamiento: la oferta de Feletti a alimenticias

Dólares a cambio de congelamiento: la oferta de Feletti a alimenticias

El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, les garantizará divisas a las empresas del sector alimenticio que se comprometan a no aumentar los precios. Temor oficial por el alza de la canasta básica en abril, que superaría por tercer mes consecutivo el 7%.

Carlos Burgueño

Carlos Burgueño

Roberto Feletti le hará a los mayores empresarios de alimentos del país una oferta que no podrán rechazar. El secretario de Comercio Interior, parece que ahora sí, anunciará que se avanzará sobre medidas directas contra las compañías que no cumplan con las promesas firmadas en los acuerdos de Precios Cuidados y que hayan incrementado de manera violenta (a los ojos del funcionario) los valores de los productos que no están en ese listado. Sin embargo, por primera vez y como contrapartida, se comprometerá a abastecer de todos los dólares necesarios para producir a todas las empresas del rubro que, ahora sí, cumplan con los acuerdos comprometidos y no incrementen los precios de los alimentos y bebidas con que abastecen a todos los supermercados del país.

Esta es la oferta que Feletti presenta este viernes ante compañías como Arcor, Molinos, Mondelez, Unilever, Ledesma, Danone y Mastellone, entre otras; las que recibirán desde el funcionario una nueva, y más dura que nunca, embestida por la conducta que registra su secretaría sobre los precios generalizados. Los datos son alarmantes. En abril, los productos que están dentro de los listados de acuerdos de precios de alimentos y bebidas que se firmaron para esta época, registran subas de precios promedio de 4% (cuando deberían estar congelados). Esto, y por primera vez de manera alarmante, faltantes importantes en las góndolas de los super e hipermercados de todo el país. Para Feletti y su gente son dos "afrentas" imposibles de aceptar. Que Precios Cuidados, la Nave Insignia de la secretaría, no respete ni los valores ni la presencia de los productos, amerita pasar a la acción.

El problema de fondo es que ese 4% de incrementos en los precios de los alimentos y bebidas, implica una presión inflacionaria extra en el rubro ante la medición mensual del INDEC; lo que llevaría un alza sectorial de los precios de 7%. Luego, sería el tercer mes consecutivo donde los valores de los alimentos y bebidas se ubican por arriba de ese nivel (7,6% en febrero y 7,3% en marzo), complicando no sólo el índice general, sino la medición de canasta básica de pobreza e indigencia, el costado más duro y sensible para cualquier gobierno.

La información con la que asegura contar Feletti, es que incluso, muchas de las subas de precios de productos por fuera del listado de Precios Cuidados, fue utilizada para abastecerse de dólares durante los tiempos de divisas baratas y por debajo a los $200; operaciones que derivaron luego en (al menos parte) de la presión alcista y la estabilización del CCC y el MEP (los dólares financieros libres), estacionados por arriba de ese nivel. A los ojos del gobierno, la característica de las operaciones de las alimenticias es que habrían sido efectuadas con dinero en blanco y declarado, fruto de las mayores ventas de abril. El panorama, a los ojos de un kirchnerista de ley, sería doblemente condenable: se produjo un alza inflacionaria y una corrida cambiaria, todo al mismo tiempo y con los mismos protagonistas y ejecutores. Las empresas no desmienten estos movimientos, pero afirman que se trata de la única manera de abastecerse de divisas para comprar insumos valuados en dólares; cuya oferta es imposible de encontrar por parte del estado.

Ante el panorama, Feletti afirmará que se trata del último aviso y que se avanzará en sanciones apelando a las leyes de desabastecimiento y góndolas. Nada nuevo. Sin embargo en la oportunidad habrá una novedad. El secretario de Comercio Interior habló el miércoles con el titular del Banco Central Miguel Pesce (crossover entre kirchnerismo y albertismo), para consultar si estaba en condiciones de ofrecer una disponibilidad futura de dólares para las empresas, a cambio de un congelamiento de precios en serio. Y el abandono de la compra de dólares. Pesce le dio luz verde y la autorización para asegurar la provisión de divisas. Será esta la zanahoria principal que la secretaría de Comercio Interior propondrá como acuerdo máximo y último con las empresas que, a los ojos del kirchnerismo puro y duro, son las "formadoras de precios" y las principales culpables de atentar contra "la mesa de los argentinos".

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