Casinos, ambiente, turismo y petróleo: el Gobierno en las puertas de tomar decisiones trascendentes

Casinos, ambiente, turismo y petróleo: el Gobierno en las puertas de tomar decisiones trascendentes

El Gobierno analiza medidas y adjudica procesos que serán trascendentes. Las impericias de gestión que se tapan con contrataciones, el vuelco de algunas políticas y el equilibrio de Suarez en un mar de presiones.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Es un fenómeno que han sufrido todos quienes pasaron por el sillón de San Martín. Los gobernadores de Mendoza gozan de prestigio y margen de maniobra, pero tienen una volatilidad enorme. Gobiernan por cuatro años, pero sus decisiones los trascienden. También los "sobreviven" muchos otros factores de poder. Por eso el arte de gobernar en la provincia tiene otras características particulares. A Rodolfo Suarez le pasa lo mismo y en él, además, se concentraron muchas medidas que serán trascendentes para las futuras gestiones. Algunas que le tocaron por el período, y otras en las él dispuso que así sea. Y mientras más tiempo transcurre, todo influirá cada vez menos en su gestión y más en quienes lo sucedan. 

Por eso comenzó a recibir la presión de la política desde dentro y desde afuera. Ocurre con Portezuelo del Viento, obra que él va a adjudicar aún a pesar de las sugerencias internas y externas. También con la tercerización de la gestión del Parque San Martín, que marca las impericias para poder mantener el principal espacio público de la provincia. Lo mismo con la gestión de la seguridad (como las cámaras de videovigilancia); con las salas de juegos y hasta el armado de un polo turístico en Potrerillos, otra de las postergadas resoluciones que recaerán en manos del actual Gobernador. 

La forma de vincularse en ese marco también hacen a la gestión. Suarez es, explican, un gobernador que "escucha a todos", pero que toma decisiones "sin que esas influencias afecten más allá de lo que crea mejor para la provincia". Parece una obviedad, pero sus allegados la repiten.  Cuando era intendente, Rodolfo Suarez tomó una medida particular. Le quitó su nombre a todas las placas de inauguración de obras. Ahora como Gobernador hace lo mismo. Claro, todo queda igualmente  impregnado con su sello, esté o no su nombre en las placas.

Hagan sus apuestas

Suarez tomó un rumbo distinto a lo que había decidido Alfredo Cornejo respecto a la política de juego. Hasta el 2019, casino al que se le vencía la concesión, casino que se cerraba. El año pasado terminaron los permisos de los casinos del Este, que están en manos de empresas de Cristóbal López.

Por la pandemia, se prorrogó la concesión y ahora se licitó un pequeño Las Vegas en el Este; donde se aglutinará toda la timba para San Martín, Rivadavia y Junín; sumados a todos los que quieran viajar solo 40 kilómetros para "probar suerte". Ese concurso tiene tres postulantes y, según aseguran, un favorito. Como sea, será una mega sala con concesión por dos décadas y 900 tragamonedas, además de otros servicios. 

El casino del Este será el que tendrá canon más alto a favor de las empresas.

En ese caso la ecuación económica y el canon que deberán pagar son los dos elementos claves. Se trata del porcentaje de las ganancias que deberán pagar los concesionarios. Es que se trata de casinos oficiales tercerizados. Aunque, claro, en el Gobierno aseguran que se evalúa no solo eso sino un proyecto integral. A diferencia de lo que pasaba, en todos los casos el canon supera el 50% de lo que se recaude. Y llega hasta el 73%. La empresa Desarrollos Maipú S.A. (que tiene a Daniel Angelici como cara visible) pidió un canon del 54,75%. Traylon S.A. (de Cristóbal López) ofertó con un canon exorbitante: 77,17%.  Fuente Mayor S.A. (que para muchos es el favorito) presentó dos propuestas: 68% si construye un hotel 4 estrellas y el 62% alternativo sin el hotel. Ese porcentaje es lo que se dejarían los concesionarios. En todos los casos la inversión corre por cuenta de las empresas, pero el Estado tiene la llave de oro para habilitar o no. 

Turismo SA

El turismo es la industria que más promete para Mendoza. Y una de las pocas que no tiene cuestionamientos profundos. Suarez deberá decidir algo que todos los gobernadores han intentado y fracasaron hasta ahora: ordenar y desarrollar el principal atractivo turístico público que tiene Mendoza; el dique Potrerillos. La postal del lago a la salida del túnel de Cacheuta ya es una marca registrada. Y alcanza con recorrer el perilago un fin de semana para darse cuenta lo que ocurre. El plan de desarrollo turístico que se busca llega con dos décadas de demora y se podrá ejecutar en consonancia con la mejora de la ruta 82, que da acceso. La apuesta es osada: la concesión será casi "de por vida", pues es por 50 años e incluye todo, con participación público privada. 

El túnel de Cacheuta es ya una postal clásica de Mendoza. 

Potrerillos no solo es estratégico por su valor turístico. De hecho, lo es más por su valor ambiental, pues contiene el agua del Río Mendoza, que abastece todo el oasis norte y de allí sale el agua que se consume en casi todo el Gran Mendoza. Cuando se inauguró la represa se hablaba de que sea el "Carlos Paz" mendocino. Desde el punto de vista ambiental, lo deseable sería todo lo contrario. El desarrollo volvió a revivir viejas peleas por la posesión de tierras, por las autorizaciones de construcción y también por los intereses particulares de los municipios que tienen acceso al perilago. 

También en el mapa de "larguísimo plazo" que Suarez dejará sembrado están las concesiones turísticas de la Terminal de Ómnibus y hasta del corroído edificio patrimonial donde funciona Turismo. 

Energía

En temas energéticos está lo más osado y más complejo de explicar dentro del mundo Suarez. Lo último fue el acuerdo con YPF. Como explicó MDZ, la palabra del Gobernador fue clave para destrabar la compleja madeja de intereses cruzados, egos personales y trabazón administrativa que complicaban el avance. Ahora hay un marco, pero falta la ejecución. La dependencia de la petrolera estatal es enorme y eso juega en contra de cualquier negociación.

El primer paso será firmar las prórrogas, la rebaja de regalías y la resignación de reclamos por deudas. Luego vendrán "los fierros": YPF está interesado en acelerar la recuperación terciaria en Chachahuen, donde ya implementan esa técnica para exprimir al máximo los recursos. Incluso ya hay montadas dos plantas nuevas de polímeros, de las 5 que habrá en total. En el Gobierno esperan señales concretas (que no serán inmediatas) para tener algo de esperanza en el futuro. Y eso se llama "Vaca Muerta". Es que sin exploración, el futuro inmediato de esa actividad en la provincia seguirá siendo decadente y el impacto en la economía es grande. Por eso los dos pozos exploratorios que piensan perforan haciendo fracking en Malargüe "es algo" en el camino que Suarez espera. Lo mismo con las inversiones que se necesitan para explotar el petróleo pesado, donde la provincia sí tiene reservas. 

Por ahora las otras apuestas del Gobernador que tienen que ver con la participación estatal en el negocio no han tenido resultados. Es lo que ocurre con Potasio Río Colorado, empresa ahora estatal que no generará buenas noticias colectivas en lo inmediato. Lo mismo con IMPSA; firma que está a la espera de seguir capitalizándose para ser competitiva puertas afuera del Estado, donde tiene, en definitiva, que competir. 

Es la gestión

La licitación de la limpieza del Parque San Martín es una de las medidas más fuertes que tomó el Gobierno porque implica la tercerización de la gestión del principal espacio público de Mendoza. Hubo cuestionamientos diversos que no terminarán con la adjudicación; sobre todo porque la empresa que tendrá la concesión es un viejo conocido: la mayoría de los municipios se desentendieron del clásico ABL para dejarlo en manos de Santa Elena, que es el "intendente" en las sombras del Gran Mendoza. Ahora tendrá a cargo el mantenimiento del Parque y el Centro Cívico.

Esa polémica seguirá, pero hay otro foco: si un ciudadano se da vuelta y mira el por qué, puede encontrarse con las fallas estatales en la gestión del Parque. Incluso hay quienes dicen que el Parque está abandonado a propósito. Eso sería aún más grave. Pero lo cierto es que la resignación a gestionar el mantenimiento de las 300 hectáreas consolidadas (a lo que hay que restarle las que ocupan los clubes) marca impericia propia.

Ni siquiera las otras millonarias licitaciones (como las últimas reformas que llenaron de cemento el lugar) lograron revertir la decadencia en servicios del Parque. En los últimos años no hubo ampliación, ni consolidación forestal seria; ni siquiera mejoraron algunos servicios mínimos. La polémica está puesta en quién se hará cargo; pero detrás está la mala administración de quienes aún lo tienen bajo su órbita. Los críticos de la gestión ambiental también traen a la luz las fotos del abandono de algunas áreas naturales protegidas y otros espacios públicos. 

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