Las causas que no "dejan dormir" a Claudia Ríos, la fiscal estrella de Tribunales

Las causas que no "dejan dormir" a Claudia Ríos, la fiscal estrella de Tribunales

Sentamos en el banquillo de los entrevistados a la reconocida fiscal de Homicidios, Claudia Ríos. Nos contó qué no la deja dormir y cómo trató un error en la investigación Cuattoni que tuvo más de un año preso a un inocente.

MDZ Radio

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En la sección Jura Decir la Verdad, del programa "Con qué Derecho", entrevistamos a la fiscal de la Unidad fiscal de Homicidios y Violencia Institucional, Claudia Ríos. Es una de las fiscales con perfil más alto en Tribunales. No es un juicio de valor, sino que la realidad la puso en un lugar protagónico por la cantidad de causas "calientes" que le tocaron.

Claudia Alejandra Ríos Ortiz no tiene apodos: "Al menos que yo conozca", dijo entre risas. Tiene 53 años, nació el 3 de abril de 1967 y cuenta que su familia está compuesta por sus padres y su hermana, más sus 2 perras, Sasha y Gina.

La primaria la cursó hasta tercer grado en el Magisterio y luego fue a la escuela Agustín Álvarez. El secundario lo hizo en el Martín Zapata y después fue 2 años a la Universidad de Mendoza. Dejó muchos años la carrera "por una situación especial que estaba viviendo". Luego retomó en la Champagnat, donde egresó en la primera promoción. Confiesa haber desaprobado varias materias. 

Sobre su trabajo, contó que como fiscal de homicidios no sólo aborda las muertes dolosas, sino también las culposas: mala praxis, lesiones graves, averiguación de paradero (aquellas personas que no se sabe dónde están) y violencia institucional, que son presuntos delitos cometidos por funcionarios policiales o penitenciarios en ejercicio. 

Es fiscal desde 2005, cuando la eligió el, por aquel entonces gobernador, Julio Cobos.

-¿Cuál es tu método de trabajo?

-Nosotros investigamos de acuerdo a una noticia criminis, es decir, cuando tomamos conocimiento a través de la información del CEO o de la Policía de Homicidios, y allí comenzamos la apertura de la investigación, o bien a través de una denuncia radicada en la fiscalía. Es un trabajo en equipo, no es 'la fiscal Ríos'. Somos un grupo desde la mesa de entrada, y en forma coordinada trabajamos con el personal policial de Homicidios, viendo los abanicos de posibilidades. Es importante ir al lugar del hecho. Primero llega el personal policial, que debe preservar la escena y casi al mismo tiempo el ayudante de fiscal. Yo también siempre voy. 

Científica determina los lugares donde puede pasar el fiscal. También es muy importante la presencia del médico forense, porque cuando lleva a cabo la necropsia el cuerpo está limpio. Si por algún motivo no está presente, el levantamiento del cadáver debe indicar todas las circunstancias para que el forense sepa bien cómo y dónde estaba ubicado. A veces se vulnera la escena por vecinos que llegan al lugar. Estas situaciones también las debemos tener en cuenta. Se trabaja de acuerdo a todos los testimonios que nos van dando las personas que están en el lugar, a veces pueden surgir diferentes hipótesis y no hay que descartar ninguna.

-Has tenido casos muy mediáticos ¿Cuál ha sido para vos el más relevante?

-Siempre refiero lo mismo: yo creo que todos los delitos son importantes. En todos hemos puesto siempre la misma dedicación. A mi criterio, nombrar uno es restarle importancia a los otros. Me veo comprometida con muchas causas, estén o no mencionadas en los medios. Sí, me siento en deuda con muchas causas en las que aún no puedo llegar al presunto autor del hecho, causas que han quedado en mi memoria: Piottante-Libedinsky (con Mauricio Suárez como acusado, quien está prófugo y el año que viene prescribe porque se cumplen 15 años), Viviana Luna (está desaparecida y no podemos dar con ella), Guardati, Ambrosio (una señora que mataron en Guaymallén), una joven que fue abusada y le dispararon (no puedo dar mayores detalles, porque es delito contra la integridad sexual), el caso Viudez, en el que una persona manejaba ebria y embistió a otro vehículo y murió el papá y su hija. Modificaron la calificación por homicidio culposo, insistí y cuando lo pude calificar como dolo eventual, Ocampo Cazón -el acusado- tenía la libertad sujeto a proceso y se fugó. Seguimos investigando y anhelo darle respuesta a todas esas personas que lo están esperando.

-¿Te amenazó algún imputado?

-No. He trabajado causas muy delicadas, con detenidos con antecedentes y hechos de gravedad, pero yo trato a todas las personas por igual. Sí una vez personal policial me transmitió una amenaza del familiar de un detenido, pero para que exista la amenaza debe infundir miedo y no pasó, nunca tuve ningún inconveniente. Yo no ando por la vida buscando a quién imputar, son las pruebas las que condenan o son motivo para imputar a una persona.

-¿Tuviste alguna presión económica, política o de algún superior para resolver en un sentido o en otro?

-Jamás, yo siempre he hecho lo que corresponde conforme a la ley. Obviamente que hay personas que pueden estar de acuerdo o no, pero para eso hay remedios procesales, para que revisen lo que uno lleva a cabo. Sí he tenidos reclamos de la sociedad, de la víctima o los familiares, de dar con el paradero del presunto autor, de resolver su situación, de hacer marchas, que siempre respeto. Pero también nosotros tenemos otros tiempos. Por lo menos en lo que a mi atañe, el tiempo de la justicia es el que yo tengo para merituar las pruebas y no detener por detener. Yo puedo tener la convicción íntima de que una persona es el responsable del delito pero me tengo que apegar a las pruebas. 

-En el caso Emir Cuattoni: ¿Lo llamaste para decirle que liberabas a Gustavo Seré?

-Yo doy la cara ante la sociedad y ante cualquier situación. En ese caso yo fui inducida en error. Lamentablemente pasó esta situación el señor Seré y gracias a Dios que pude saber quién es el autor de este delito. Obviamente que fueron momentos difíciles para mí al darme cuenta de que una persona había mentido. Cuando advertí que la persona estaba cometiendo un falso testimonio, dí la cara como corresponde y hablé con Seré. En mi despacho le expliqué a Seré y entendió la situación. Yo le dije que estaba en todo su derecho de llevar a cabo cualquier medida, porque él fue quien estuvo privado de su libertad. Sin embargo, me dijo que entendía mi situación como fiscal. Obviamente que a uno le queda bronca e impotencia. Con quien tuve que hablar, hablé.

La fiscal de Homicidios Claudia Ríos, Jura Decir la Verdad en MDZ Radio.

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-¿Jura decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad de todo lo que se le va a preguntar?

-Sí, juro.

-¿Te condiciona en tu vida social ser fiscal?

-No.

-¿A tu familia?

-No.

-¿Te vas a jubilar cuando te llegue tu edad jubilatoria?

-No sé. Si hoy me preguntas, sí, pero estoy en esa disyuntiva.

-¿Te gustaría ascender más en tu carrera judicial?

-Me gustaría ser procurador de la Corte, pero son cargos políticos y sólo lo elige el gobernador. 

-¿Te has arrepentido de alguna investigación?

-No, me molesta esto de no poder dar respuesta a la gente. 

-¿Quién ha sido un referente tuyo?

-El doctor Carlos Venegas, juez del Sexto Juzgado de Instrucción, a quien admiro y aprecio mucho. También a la doctora Aymerich, impecable, una dama.

-Si no fueras fiscal, ¿qué serías?

-Médico. Me gusta la neurocirugía y la parte oncológica.

-¿Te han hecho alegatos de oído?

-Yo atiendo a las personas que piden hablar conmigo, pero me apego a las pruebas que hay en la causa.

-Que el fiscal haya pateado la calle, ¿importa o no a la hora de investigar una causa?

-Yo siempre estuve en Tribunales. Nadie ingresó a ningún cargo sabiendo cómo es el desempeño, acá lo que importa es trabajo en equipo y la vocación de servicio. Además de capacitarse en todo lo que es la amplitud de la investigación. 

-¿Te gusta el deporte?

-Me encanta. Siempre he hecho, hockey sobre césped, funcional, pesas, me encantan. No son muy femeninos pero me gustan esos deportes. Pertenezco a un grupo de funcional pero hace 2 meses que no hago.

-¿Sos hincha de algún club?

-Del Tomba, es un sentimiento que no puede parar.

-¿Sos fanática?

-Me encanta, de chica me gustaba. Voy a la cancha, algunos dicen que no me reconocen, porque se creerán que soy fiscal cuando estoy en la cancha, pero no es así. Yo tengo un lugar específico para que no me escuchen ni me vean, porque desde hace un tiempo hay muchos funcionarios del gobierno. Pero eso no me quita la emoción. Me saca el estrés laboral, puedo gritar y decir lo que quiero.

-¿Escuchás música?

-Sí, me gusta todo tipo de música, me encanta bailar. 

-¿Qué hacés en tus horas libres, fuera del deporte?

-Por ahí no tenemos mucho tiempo con este trabajo, pero comparto con la familia, que son los que saben tus secretos, los que saben tu dolor, te dan fortaleza. 

-¿Sos creyente?

-Mucho. Creo en Dios y en la Virgen.

-¿Tenés alguna cábala?

-Varias. Yo siempre pido, hago promesas. En el momento digo: "Ojalá me vaya bien, que Dios me ayude". Quizás fui más creyente aún cuando me tocó pasar un momento de mi vida, me aferré mucho más a la fe.

-¿Qué te pasó?

-Estuve de novia muchos años con mi pareja, a la cual le detectaron un tumor en el cerebro cuando apenas llevábamos 10 meses de novios. Peleamos muchos años esa enfermedad y lamentablemente falleció un mes antes de casarnos, pero fue tanta la fe y el deseo de decir "que Dios le dé una oportunidad más de vida". Obviamente, la negación a que no lo llevara o que lo aceptaba así, como iba quedando. Aunque eso es egoísmo. Sé que Dios existe y creo fervientemente.

-¿Dormís bien?

-No, quiero dormir bien pero no. Esto es como la facultad, yo me despierto y pienso qué pasa si hacemos esto, o si no los hacemos, si llevamos a cabo tal medida. También me surge desesperación de no poder resolver una causa. Tranquila duermo, pero interrumpo mi sueño.

-Has vivido causas gravísimas, ¿se te representan las imágenes de lo que has visto?

-Yo ya estoy acostumbrada a observar, ver y esperar el resultado de la necropsia. Yo sé lo que veo y lo tengo presente pero no me impresiona.

-¿Sos de ir a la autopsia cuando se practica?

-Sí, he pedido autorización y he ido. Me gusta saber y observar, conocer de qué se murió una persona.

-¿Salís de ahí y te podés ir a cenar sin problemas?

-Sí. Si yo soy creyente vamos a tener en cuenta que eso es el cuerpo. 

-¿El último libro que leíste?

-Tengo un montón de libros que empiezo y dejo ahí. Tengo un cuento que se llama "El número 13". 

-¿Te gustan los juicios por jurado?

-Sí. Me tocó hacer a mi sola un juicio por jurado. 

-Mejor serie de Netflix.

-Terminé de ver y me quedé con tanta bronca: Cómo defender a un asesino. Pero yo pensé que terminaba ahí, en la quinta temporada.

-¿Tinto o blanco?

-No soy de tomar vino. Tomo un poquito y opto más por el tinto. No tomo nada de alcohol, o mínimamente en un festejo, porque no me gusta.

-Feria, ¿sí o no?

-Sí.

-A favor o en contra del consumo de la marihuana.

-No conozco el tema, preferiría no opinar.

-¿Alguna vez fumaste marihuana?

-Jamás.

-¿A favor o en contra del aborto?

-No daré una opinión, porque a futuro puede acumularse una causa, yo preferiría no preopinar. Para mi hoy el aborto es un delito.

-¿Alguna vez infringiste la ley?

-No.

-¿Ni una multa de tránsito?

-No. No tengo, siempre ando con muchísima precaución.

-Desde tu función, los derechos más importante del ciudadano:

-A la vida; a la seguridad; a la salud; al acceso a la Justicia por parte de la víctima o los familiares.

-¿Sirve la cárcel?

-Si vamos a los tratados, es para la reinserción social. Si una persona vuelve a delinquir el sistema no está funcionando.

-¿Vas a la cárcel?

-He ido, a Almafuerte, a San Felipe y a Boulogne Sur Mer. 

-¿Te piropean los internos?

-No, hay mucho respeto. Cuando he ido, hablo con internos, me han expresado sus necesidades, no sólo preguntan por la causa, a veces piden cosas, como hacer deporte y vos lo canalizás por la entidad que corresponde. Hay muchas personas que se pueden reinsertar, hay vías para eso.

-¿Cuánto ganás?

-Más de $320.000

-En este enlace, la entrevista completa.

 

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