Cómo puedo saber qué vino me va a gustar

Cómo puedo saber qué vino me va a gustar

Algunos datos para que tengas en cuenta a la hora de comprar o elegir el vino que vayas a disfrutar. Mirá.

Federico Lancia

Federico Lancia

Habrás escuchado hasta el cansancio las diferentes variantes que hay para combinar vinos. Que los blancos con el pescado, que los tintos con la carne y todo ese sin fin de repeticiones que se ha dicho durante años en materia de tratar de describir a los vinos. O encajonarlos dentro de un "lugar".

Aclaremos algunos conceptos antes de seguir. Hay por lo menos cinco diferentes tipos de vinos en las góndolas: el tinto, el blanco, el rosado, el espumantes y los "generosos" o fortificados. Dicho esto podemos afirmar, que en la Argentina el segmento más consumido es el de los tintos, con cierta tendencia a probar otras cosas. Pero el vino oscuro sigue siendo el preferido por los paladares de esta zona. 

Entonces para nos complicarnos demasiado, y además que nos debemos un capítulo aparte para los otros segmentos, vamos a tratar de responder de la pregunta sobre que tipo de vino nos va a gustar más según sus características: ¿el tinto o el blanco?

El color es química

Los vinos tintos obtienen su color gracias a lo que le aportan sus pieles en el momento de la fermentación. Son los fenólicos o antocianos, esas sustancias que están presentes en el jugo de uva y que junto con las semillas transforman eso en vino y sus características únicas. 

Son justamente los antocianos los responsables de ese color rojo azulado y también la crianza en el roble son las que intensifican el color de los vinos

Otro aspecto que influye en el color es el prensado. Se trata de la presión aplicada por intermedio de una prensa a las uvas, los racimos, orujos o restos para extraer jugo, mosto o vino. El momento del prensado y su intensidad son muy variables, y dependerán del estilo de vino que se persiga. Los vinos blancos llevan un prensado leve y el prensado total aplica para los vinos tintos. De allí, la cantidad de variaciones que podemos encontrar en la góndola.

Cuál se adapta a mi paladar

Como decíamos anteriormente, la gastronomía ha ayudado mucho a los vinos para explicar su estilo, sus cualidades. En esa combinación química de alimentos y bebidas aparecen resultados que sirven de guías para poder entender qué tipo de vino puede resultar agradable a mi paladar. 

Es por eso, y si decirte más para que vos mismo vivas la experiencia, que el vino tinto se suele asociar a las carnes, por su sabor, por sus aromas y su estructura dentro del paladar; y a su vez el vino blanco lo podemos encontrar acompañando pescados, mariscos, arroces o pastas. 

Hoy con la innovación y la tecnología aplicada en la creación de nuevos estilos, los moldes se intentan romper y muchas veces lo logran, pero esa guía continua vigente, por lo menos para establecer parámetros. 

Ciertamente, el blanco se sirve más frío que el vino tinto, aunque ya no es siempre así. Por eso es esencial que los productores de cada vino coloque la temperatura ideal para producto que lanzan al mercado. 

Tampoco es igual un vino que ha fermentado en madera de uno que no ha pasado por ella. La temperatura de servicio cambiara, por su estructura, por sus aromas y su forma de expresión.

Por lo cual, las diferencias entre el vino tinto y el vino blanco son muchas, como veras. No es solo el color. Lo importante es tener en cuenta que el vino está ahí para ese momento de celebración, de disfrute y para ser compartido entre familiares y amigos. 

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?