La lujosa decoración que Máxima de los Países Bajos elige para sus ambientes de interior

La lujosa decoración que Máxima de los Países Bajos elige para sus ambientes de interior

Máxima de Holanda fue una de las encargadas de diseñar el Palacio Huis Ten Bosch, donde la familia real se mudó en 2018. Anteriormente, vivían en Villa Eikenhorst.

MDZ Estilo

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Máxima de Holanda, nacida como Máxima Zorreguieta, se graduó de licenciada en Economía en la Universidad Católica Argentina (UCA) en 1995. Si bien ejerció esta profesión hasta que se casó con el heredero al trono de los Países Bajos, la argentina siempre tuvo una pasión por el diseño de interiores y la decoración, y lo demostró cuando rediseñó el Palacio Huis Ten Bosch.

La mansión se encuentra en La Haya y es la residencia oficial de los monarcas del país, en este caso, Guillermo y Máxima, y también de sus hijas Amalia, Alexia y Ariadna. La construcción de Huis Ten Bosch comenzó el 2 de septiembre de 1645 con una decoración que trazaron los arquitectos neerlandeses, Pieter Post y Jacob van Campen. 

Fue Guillermo I el monarca que convirtió a Huis Ten Bosch en una de la residencia oficial de la Corona durante su reinado que tuvo lugar entre 1815 y 1840. Con los años, ha sido reestructurado varias veces y las últimas obras importantes se hicieron en la década de 1950 hasta la llegada de Guillermo y Máxima de Holanda.

 

Un palacio en mal estado

En 2014, el primer ministro holandés Mark Rutte reveló que el Palacio Huis Ten Bosch estaba en muy mal estado y no era apto para ser habitado. Luego de varios estudios determinaron que las obras durarían unos tres años y que estaría listo para que la familia real se mude allí a mediados de 2018.

"Los estudios técnicos demostraron que la sección central del palacio y el ala de La Haya también necesitarán una renovación dentro de diez años. El costo total de la renovación se estima en $59 millones de euros", indicaron desde la Cámara de Representantes.

¿Cómo decoró Máxima de Holanda el interior del palacio?

Las reformas del Palacio Huis Ten Bosch efectivamente duraron los tres años previstos y tuvieron una inversión final de más de $60 millones de euros. La visión de Máxima era crear espacios más modernos, pero tuvo que tener mucho cuidado de no quitarle su esencia ni dañarla, ya que es un patrimonio cultural de Holanda. 

La primera decisión que tomó fue cambiar la iluminación tradicional por luces LED para ahorrar energía, ayudar a proteger al medio ambiente y reducir las emisiones de CO2. Además, son muy ecológicas porque no se fabrican con mercurio y la empresa encargada de esto fue Studio Drift, especializados en tecnología de último nivel.

El Salón Groene fue renombrado como Salón ADN y se trata de la oficina del rey Guillermo. Su esposa eligió decorarlo con miles de ladrillos que cuelgan de las paredes, lo que representan al ADN de la familia, junto a una alfombra beige y dejó las típicas sillas de pana.

El hall de entrada tuvo una gran renovación: Máxima quiso darle un estilo más moderno y sofisticado, por lo que cambió el color verde de las paredes por tonos cálidos y colocó una gran mesa con flores y dos globos terráqueos. Se refaccionaron las escaleras, las chimeneas, los techos y lograron quitar el amianto. 

El Salón Azul es el que más llamó la atención: en las paredes se pintaron detalles que representan a los distintos integrantes de la monarquía y, como lo dice nombre, el color predominante es el azul klein. Además, está repleto de objetos con historia y espejos.

Máxima de Holanda se lució con la decoración y los ciudadanos del país elogiaron su buen gusto. Cabe destacar que, antes la familia, vivía en Villa Eikenhorst, una casona en Wassenaar a 42 kilómetros de Amsterdam y a 9 de La Haya, que tiene 50 ambientes distribuidos en tres plantas, pero lejos está de los lujos del Palacio Huis Ten Bosch.

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