Si mezclas vino con sandía... ¿te morís?

Si mezclas vino con sandía... ¿te morís?

Esta frase está sustentada en creencias populares, que van desde un endurecimiento del estómago hasta una intoxicación en la sangre. Veamos cuál es la verdad.

MDZ Divinos

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Según los mitos populares, y producto de años y años de ser transmitido de generación en generación, el mezclar vino con sandía generaría resultados catastróficos, incluso mortales. Algunos hasta se animan a explicar que la combinación de los dos productos endurece el fruto y eso mismo pasaría dentro de nuestro estómago. O incluso, mutaciones químicas en el corriente sanguíneo. Todas con finales trágicos.

Pero claramente estamos hablando de un mito. Nada más y nada menos. Y bien lejos de la muerte. Para ir más allá, se puede decir que está mas cerca de la vida. Según estudios recientes, derivados para comenzar a desmitificar el hecho, afirmaron que "el vino no sólo tiene alcohol etílico sino que tiene glicerina, y la sandía tiene un aminoácido L-arginina, que es vasodilatador en el ser humano. En el estudio de este aminoácido, prestigiosos científicos ganadores del Nobel dieron con el origen del Viagra, lo que implicaría que de alguna manera, la sandía tiene el principio activo del Viagra“. Por lo cual, lejos de matarte, esta mezcla estaría promoviendo la práctica del sexo.

Ahora veamos en qué sustentaron los mitos. Sobre el endurecimiento del fruto en el estómago no hay nada de cierto en dicho enunciado. Realmente si nos comemos una sandía entera y nos tomamos una botella de vino, probablemente nos caiga mal, pero lejos está de ese final trágico. 

Muchos lo comprueban colocando un trozo en un vaso y mezclándolo con vino. Efectivamente se endurece, "pero el estómago es un medio diferente a un vaso. Tiene ácido, tiene pepsina, tiene todas las sustancias necesarias para que nosotros podamos digerir adecuadamente los alimentos. Por eso es que el ser humano puede comer cosas tan variadas”, analizó Henry Cohen, presidente de la Organización Mundial de Gastroenterología.

Lo curioso resulta ser de dónde comenzó el mito. Muchas teorías confirman que se originó en las creencias religiosas, porque los comensales luego de beber vinos, disfrutaban como postre las sandías que cultivaban. Eso les elevaba la líbido y aumentaba el "pecado". Para frenar esas conductas, se estableció que la mezcla de esta bebida con la fruta los llevaría al infierno. Luego con el paso de los años mutó directamente a perder la vida. 

Lo cierto es que hoy la coctelería ofrece un gran número de opciones de sandía con vinos, incluso la gastronomía. Hay algunos registros también de producir algún tipo de bebida alcohólica derivado de esta fruta. 

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