Hard Candy: las peligrosas escenas que rodó Patrick Wilson antes de convertirse en una estrella de Hollywood

Hard Candy: las peligrosas escenas que rodó Patrick Wilson antes de convertirse en una estrella de Hollywood

Cuando recién comenzaban sus carreras actorales, Elliot Page y Patrick Wilson protagonizaron un thriller con una escena inolvidable.

MDZ Entretenimiento

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Todos los actores cuentan en su prontuario más antiguo películas o participaciones pequeñas que nadie recuerda pero que significaron un gran puntapié para forjar sus carreras y convertirse en las celebridades que son hoy para la industria cinematográfica. Esto sucedió con unos jóvenes Elliot Page y Patrick Wilson, quienes protagonizaron Hard Candy, un thriller de bajo presupuesto en el que sus intérpretes lo dieron todo para meterse en la piel de sus personajes y vivir de manera ‘real’ las peligrosas escenas que grabaron.

En medio de la explosión de internet y las salas de chat a nivel mundial, cuando la palabra grooming todavía no existía como término para definir la práctica mediante la cual un adulto intentaba engañar a un menor de edad con fines de acoso o abuso, unos algo desconocidos Patrick Wilson y Elliot Page estuvieron al frente de una película dirigida por David Slade en su debut como realizador mucho antes de llegar a Black Mirror.

Hablamos de Hard Candy, una película centrada en Hayley (Page), una adolescente de 14 años que decide enseñarle una lección a Jeff (Wilson), un hombre que se dedica a la fotografía pero que se dedica a conquistar menores de edad a través de las salas de chat. Con un presupuesto de apenas 950 mil dólares, el largometraje de David Slade recaudó más de ocho millones de dólares a nivel mundial.

En Hard Candy también vimos uno de los primeros papeles de Sandra Oh mucho antes de ser la estrella de Killing Eve. La historia fue recordada por la forma en la que resolvió prácticamente todo con muy poco presupuesto e incluso inventando nombres en el departamento de arte para que pareciera mucho más grande de lo que realmente era. Pero si hablar de este film se trata, hay que hacer referencia a una de las secuencias más terribles de todas.

Hard Candy: las escenas peligrosas que rodaron Elliot Page y Patrick Wilson.

Nos referimos a la secuencia de la castración en donde Hayley sometió a Jeff sobre una mesa de su casa y procedió a realizarle una intervención quirúrgica. Quienes vieron la película recordarán que Patrick Wilson estuvo atado durante prácticamente gran parte del relato. Cuenta la leyenda que las sogas en sus muñecas estaban tan ajustadas en esa escena que por el esfuerzo que hizo para meterse en personaje terminó perdiendo el conocimiento porque se le cortaba la circulación sanguínea.

Como dijimos, entre los títulos que aparecen en la carrera del director de Hard Candy, David Slade, hay que hacer mención a Black Mirror. El realizador estuvo al frente no solo de uno de los mejores capítulos de la serie desde su llegada a Netflix, Metalhead (que se filmó en blanco y negro y mostró a un perro robot asesino), sino que también fue el elegido para llevar adelante la película interactiva del 2018 que se tituló Bandersnatch.

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