Un grande de Wall Street avisa: tras las elecciones en Estados Unidos no habrá mejoras en el mercado

Un grande de Wall Street avisa: tras las elecciones en Estados Unidos no habrá mejoras en el mercado

La mayor gestora de inversiones del mundo no está tan de acuerdo con las expectativas de los inversores. En una semana donde hay varios datos claves que esperan analistas e inversores las elecciones en EE.UU. son otro faro para la toma de decisiones.

Jorge Herrera

Jorge Herrera

Esta semana la atención de los inversores se centrará en el dato de la inflación de octubre de Estados Unidos, una referencia determinante para la Reserva Federal (Fed) en su política monetaria. Los expertos apuntan a una ligera moderación de la inflación, que sitúe el dato en el 8,1% anual, frente al 8,2% de septiembre. También prestarán atención a las previsiones económicas de la Comisión Europea, el dato de las ventas minoristas de septiembre en la Eurozona, la inflación de octubre en China y como condimento especial tendrán las elecciones intermedias en EE.UU.

Al respecto, el próximo martes Estados Unidos celebra las elecciones legislativas de mitad de mandato, o “mid-term”, en las que muchos inversores tienen puestas altas expectativas. Sin embargo, desde BlackRock aseguran que es mejor no hacerse demasiadas ilusiones. En su opinión, las acciones no se verán beneficiadas de este proceso, como sí ha ocurrido en otras ocasiones, y la culpable de ello es la Reserva Federal (Fed).

La mayor gestora de fondos del mundo explica que la renta variable suele subir tras las elecciones legislativas de mitad de mandato en EE.UU. debido a que habitualmente se producen situaciones de bloqueo político que impiden llevar a cabo cambios susceptibles de asustar al mercado. Porque el estancamiento suele significar una menor probabilidad de cambios que puedan afectar a las acciones.

Sin embargo, en uno de sus más recientes informes los analistas de BlackRock advirtieron que no creían que este vaya a ser el caso ahora debido a la recesión prevista a causa de las subas de tasas de la Fed. Es decir, que la recesión de la economía estadounidense va a pesar más en la bolsa que los posibles efectos positivos que puedan provocar las “mid-term”. Explican que ven un problema mayor para las acciones que cualquier posible resultado positivo de las elecciones de mitad de mandato: una recesión inminente  que supera los factores de las anteriores elecciones de mitad de mandato en EE.UU. que se consideraron positivos para las acciones, como el bloqueo político resultante.

Para ellos, la renta variable aún no ha reflejado plenamente el riesgo de recesión y de beneficios, y cuando lo haga, es posible que se produzcan nuevas caídas. Por ello reconocen que no están buscando los rebotes de los mercados bajistas y continúan infra-ponderados en renta variable de mercados desarrollados.

Según la óptica de la gente de BlackRock, la recesión importa más de modo que cualquier estímulo fiscal resultante solo puede funcionar de forma cruzada cuando la inflación y los niveles de deuda son altos, y las tasas están subiendo. Ellos han visto cómo puede amenazar un frágil equilibrio y reanimar a los “vigilantes de los bonos”, como ha ocurrido por ejemplo en Reino Unido.

BlackRock, una palabra autorizada en Wall Street, señala que el episodio de volatilidad histórica de los gilts (bonos soberanos del Reino Unido) a largo plazo muestra lo que puede ocurrir cuando los gobiernos intentan responder a la alta inflación con un gasto fiscal no financiado. Primero, una enorme agitación de los mercados, y segundo, un nuevo cambio de líder político, en referencia a la dimisión de Liz Truss y el ascenso de Rishi Sunak como primer ministro.

De ahí que BlackRock llama a la cautela, porque creen que la política fiscal no puede salvar el día, ya que es una recesión anunciada lo que se viene en los mercados, y hay que tenerlo en cuenta porque la atención política se desplaza cada vez más hacia la economía; y aunque esperan que la inflación baje, creen que seguirá por encima del objetivo, y la recesión seguirá llegando.

Entonces, se tiene el principal problema: los bancos centrales quieren combatir la inflación con subas de tasas de interés, y puede que sea un error porque cada vez hay más voces que denuncian la agresiva suba de tasas está provocando la recesión. BlackRock dice que la Fed detendrá el endurecimiento monetario pero solo después de que el daño económico de las subas de tasas sea evidente.

Esto explica por qué ellos concluyen que todo esto compensa cualquier impulso esperado para las acciones después de las elecciones de mitad de mandato. Asimismo, piensan que cualquier estímulo fiscal resultante solo funcionaría en contra de la política monetaria en este nuevo régimen, por lo que ven que la política de las tasas supera a la política de la inflación a medida que la atención política se centra en la economía hacia las elecciones de 2024.

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