Trump vs Biden: 4 gráficos que explican el impacto del presidente de EE.UU. sobre la inmigración y cómo afecta a los latinoamericanos

Trump vs Biden: 4 gráficos que explican el impacto del presidente de EE.UU. sobre la inmigración y cómo afecta a los latinoamericanos

Donald Trump centró gran parte de su campaña presidencial de 2016 en la promesa que reduciría la inmigración a Estados Unidos. ¿Lo logró?

BBC Mundo

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Donald Trump basó gran parte de su campaña a la presidencia en 2016 en la promesa de reducir la inmigración ilegal a Estados Unidos, acusando a los llegados de México de traer problemas como drogas y crimen.

En los cerca de cuatro años que ha ocupado la Casa Blanca, ¿qué tanto de aquella retórica ha sido convertida en política migratoria?

El número de personas viviendo en EE.UU. que nacieron en el extranjero ha subido alrededor de un 3%, de 43,7 millones el año anterior a la elección de Trump a unos 45 millones el año pasado.

Pero este aumento esconde un gran cambio en el grupo dominante de esta población, lo sucedido con los inmigrantes de origen mexicano.

Aunque su número ha caído constantemente durante la presidencia de Trump, esa baja ha sido compensada por el incremento de llegadas de otras partes de América Latina y el Caribe.

No obstante, la Oficina del Censo de EE.UU. estima que la inmigración neta -el número de personas que entran menos los que se van del país- ha caído a su nivel más bajo en una década.

Esto se debe en parte a los reducidos niveles de inmigración, pero también porque mucha más gente que nació en el extranjero está regresando a sus lugares de origen, según Anthony Knapp, de la Oficina del Censo.

Esta tendencia está apoyada por cambios importantes en el sistema de visas.

Trump permitió que más trabajadores temporales entraran al país, al tiempo que dificultó la posibilidad de establecerse permanentemente en EE.UU.

Esa reducción de visas permanentes afectó primordialmente a las familias de ciudadanos y residentes estadounidenses que esperaban unirse a sus parientes. El número de visas permanentes patrocinadas por empleados no cambió mucho.

Pero en términos de porcentajes, el cambio más significativo de la política migratoria se dio en el bajo número de refugiados aceptados. Esta cifra está determinada por un sistema de cuotas y los solicitantes de asilo deben hacer su solicitud desde el extranjero y convencer a las autoridades de que son vulnerables o corren peligro en sus países.

La hostilidad de Trump contra inmigrantes de países musulmanes es bien conocida y la reducción de cuotas de refugiados le permitió acercarse a vetarlos casi completamente, a pesar del enredo de esa medida en los tribunales.

El resultado es que el número de refugiados aceptados de países como Irak, Somalia, Irán y Siria cayó a casi cero desde que asumió el poder.

Otra estrategia de Trump para controlar los números de inmigrantes fue hacerles más difícil entrar o permanecer en el país sin la documentación relevante.

Para entender como implementó su estrategia, hay que entender los que representan las cifras oficiales de deportación, que están divididas en dos categorías.

La "remoción" es cuando una persona es desterrada del país bajo una orden judicial y la "devolución" sucede si se le rehúsa entrada en la frontera o se le pide que abandone el país sin una orden judicial.

La remoción tiene consecuencias legales duraderas, dificultando el reingreso al país. Pero muchas personas que han sido devueltas en la frontera simplemente pueden intentar entrar a EE.UU. en una fecha posterior.

Cuando era presidente, Barack Obama agudizó la política promulgada por su antecesor, George W. Bush, de incrementar las remociones, en particular las de aquellos condenados de crímenes.

El presidente Trump no ha provocado cambios significativos en las cifras de deportación en ninguna de las categorías, comparado con su antecesor.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE.UU. describe el actual número de deportaciones como "extremadamente bajo", acusando una falta de recursos y "limitaciones judiciales y legislativas".

La agencia también está bajo presión en la frontera con México por los cambios en la política de asilo que han generado un embotellamiento de casos que resultan en la separación de niños de sus familias en los centros de detención.

A pesar de la amplia cobertura mediática de la crisis fronteriza, los datos de 2019 sugieren que los potenciales migrantes no han sido disuadidos y el número de detenciones en la frontera se ha más que doblado comparado a años anteriores.

Es muy probable que esta oleada signifique en un aumento en el número de devoluciones en 2019, cuyas cifras se publicarán en unos meses.

Un interrogante interesante es si la línea dura del presidente Trump con respecto a la inmigración sigue atrayendo a sus simpatizantes.

A lo largo de líneas partidistas, los republicanos tienden a ver la inmigración negativamente y querrían ver más restricciones, especialmente en la ilegal. Trump estará esperando que haya suficiente apoyo republicano a su política para llevarlo a la victoria electoral.

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